domingo, 6 de octubre de 2013

ACTIVIDAD FÍSICA, RECREACIÓN Y SALUD EN EL ADULTO MAYOR


Recreación y salud

La recreación y salud, se enmarcan en el contexto de la Seguridad Social como uno de los pilares importantes de las acciones relacionadas con la promoción colectiva de la salud y el bienestar general.
Se orienta a estimular el interés por la adopción de un Estilo de Vida activa y a desarrollar la participación de la comunidad, mediante el desarrollo de cursos específicos de acondicionamiento físico.
En los últimos años, la sociedad ha tomado con mucha aceptación los consejos y recomendaciones para la ejercitación, hechas por grupos profesionales interdisciplinario ocupados por el bienestar del adulto mayor, situación que ha provocado toda una revolución tecnológica, industrial, cultural y educativa entre otras.

Según Jiménez A. (1998), los objetivos generales que debe seguir un Programa de Actividad Física en el Adulto Mayor, deben ir orientados a:

1. Incorporar normas y hábitos de vida que contribuyan al bienestar general del Adulto Mayor

2. Conocimiento y manejo de técnicas, que permitan enfrentar adecuadamente el deterioro orgánico y motor, derivado del proceso natural de envejecimiento

3. Motivar la práctica de actividad física sistemática y regular con elementos significativo en la prevención, fomento, desarrollo y rehabilitación de la salud.

Alimentación

En adición al ejercicio, debe tomarse en cuenta una adecuada alimentación.

Ingerir alimentos y bebidas es básico para la vida. El anciano sano no tiene necesidad de regímenes especiales, tan solo debe mantener la energía suficiente que le permita un buen funcionamiento orgánico, aunque es importante señalar que debe tener en cuenta la calidad de los alimentos que debe ingerir, que sean ricos en fibras (frutas y vegetales), gran cantidad de líquido, por lo menos ocho vasos de líquido al día, disminuir la cantidad de azúcar y grasa, una adecuada distribución de las comidas (tres al día y una o dos meriendas).

Consideraciones generales de la práctica de actividad física en el adulto mayor

El tiempo del adulto mayor debe ser bien ocupado, de manera que permita su autorrealización, conjugada con sus necesidades de recreación y diversión.

El hecho de poder practicar diferentes actividades proporciona sentido al individuo, manteniendo interés y gozo por su existencia.

- La integración de ancianos a diferentes clubes, o grupos de amigos permiten discutir las posibilidades sobre el “dónde y el cuándo” de las reuniones para realizar ejercicio.

- Las condiciones fisiológicas, psicológicas, biológicas y físicas de cada ser humano son totalmente individuales. Por ello, siempre se debe consultar con un médico y un especialista en el campo de la Educación Física y la recreación antes de iniciar un programa de actividad física.

- El propósito de la actividad física en adultos mayores, nunca debe estar orientado hacia la competencia, sino, al bienestar físico, la autoconfianza, y un poco más de independencia de sus actividades motoras.

- La variabilidad debe ser parte de las rutinas de manera que no caigan en monotonía y por lo tanto se pierda el interés por el mismo.

- Lo ideal es practicarlo de 3 a 5 veces por semana, en sesiones de 25 a 45 minutos.

- Se debe ir siempre de menos a más, de lo más simple a lo más complejo, de lo fácil a lo difícil, pero siempre gradualmente.

- Se debe tener el adecuado descanso, la recuperación del cuerpo después de un ejercicio es muy importante.

- El programa debe estar orientado al aerobismo, (caminata, trote, natación, danza aeróbica de bajo impacto, bailes) entre otros, y con mucho cuidado el entrenamiento de fuerza, (fortalecimiento)

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

1 comentario:

  1. La actividad física y la recreración es muy importante para lograr una verdadera vejez activa, teniendo siempre una asesoría médica para tener los cuidados necesarios al momento de realizar ejercicios.

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