Recreación y salud
La recreación y salud, se enmarcan en el contexto de la
Seguridad Social como uno de los pilares importantes de las acciones relacionadas
con la promoción colectiva de la salud y el bienestar general.
Se orienta a estimular el interés por la adopción de un Estilo
de Vida activa y a desarrollar la participación de la comunidad, mediante el
desarrollo de cursos específicos de acondicionamiento físico.
En los últimos años, la sociedad ha tomado con mucha
aceptación los consejos y recomendaciones para la ejercitación, hechas por
grupos profesionales interdisciplinario ocupados por el bienestar del adulto mayor,
situación que ha provocado toda una revolución tecnológica, industrial, cultural
y educativa entre otras.
Según Jiménez A. (1998), los objetivos generales que debe seguir un Programa de Actividad Física en
el Adulto Mayor, deben ir orientados a:
1. Incorporar normas y hábitos de vida que contribuyan al
bienestar general del Adulto Mayor
2. Conocimiento y manejo de técnicas, que permitan enfrentar
adecuadamente el deterioro orgánico y motor, derivado del proceso natural de
envejecimiento
3. Motivar la práctica de actividad física sistemática y
regular con elementos significativo en la prevención, fomento, desarrollo y
rehabilitación de la salud.
Alimentación
En adición al ejercicio, debe tomarse en cuenta una adecuada
alimentación.
Ingerir alimentos y bebidas es básico para la vida. El anciano
sano no tiene necesidad de regímenes especiales, tan solo debe mantener la
energía suficiente que le permita un buen funcionamiento orgánico, aunque es
importante señalar que debe tener en cuenta la calidad de los alimentos que
debe ingerir, que sean ricos en fibras (frutas y vegetales), gran cantidad de
líquido, por lo menos ocho vasos de líquido al día, disminuir la cantidad de
azúcar y grasa, una adecuada distribución de las comidas (tres al día y una o
dos meriendas).
Consideraciones generales
de la práctica de actividad física en el adulto mayor
El tiempo del adulto mayor debe ser bien ocupado, de manera
que permita su autorrealización, conjugada con sus necesidades de recreación y
diversión.
El hecho de poder practicar diferentes actividades proporciona
sentido al individuo, manteniendo interés y gozo por su existencia.
- La integración de ancianos a diferentes clubes, o grupos
de amigos permiten discutir las posibilidades sobre el “dónde y el cuándo” de
las reuniones para realizar ejercicio.
- Las condiciones fisiológicas, psicológicas, biológicas y
físicas de cada ser humano son totalmente individuales. Por ello, siempre se
debe consultar con un médico y un especialista en el campo de la Educación
Física y la recreación antes de iniciar un programa de actividad física.
- El propósito de la actividad física en adultos mayores,
nunca debe estar orientado hacia la competencia, sino, al bienestar físico, la
autoconfianza, y un poco más de independencia de sus actividades motoras.
- La variabilidad debe ser parte de las rutinas de manera
que no caigan en monotonía y por lo tanto se pierda el interés por el mismo.
- Lo ideal es practicarlo de 3 a 5 veces por semana, en
sesiones de 25 a 45 minutos.
- Se debe ir siempre de menos a más, de lo más simple a lo
más complejo, de lo fácil a lo difícil, pero siempre gradualmente.
- Se debe tener el adecuado descanso, la recuperación del
cuerpo después de un ejercicio es muy importante.
- El programa debe estar orientado al aerobismo, (caminata,
trote, natación, danza aeróbica de bajo impacto, bailes) entre otros, y con
mucho cuidado el entrenamiento de fuerza, (fortalecimiento)
La actividad física y la recreración es muy importante para lograr una verdadera vejez activa, teniendo siempre una asesoría médica para tener los cuidados necesarios al momento de realizar ejercicios.
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