domingo, 24 de noviembre de 2013

Detectar la depresión en personas adultas mayores


La depresión en el adulto mayor, aunque común, es una enfermedad que merece toda la atención por parte de su entorno. Los cambios, a veces difíciles, que se presentan a esta edad, pueden conllevar a un cuadro depresivo que puede afectar tanto la salud física como la salud mental del afectado. Si ves algún cambio notorio en tu padre o abuelo, consulta a tiempo. Ellos te lo agradecerán. 

sábado, 23 de noviembre de 2013

Envejecimiento saludable: añadamos vida a los años


Los adultos mayores deben asumir que se envejece de acuerdo a un proceso y etapa de la vida y del ciclo vital de cada uno, asumir pero de una manera distinta digna, saludablemente. Para esto, nosotros debemos integrarlos a la sociedad que sean parte de un constructivo social sin discriminación, en igualdad de condiciones y sobre todo invitarlos ha participar activamente con las redes sociales existentes en su localidad para mejorar su calidad de vida.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Envejecimiento Saludable: Aspectos Biológicos y Psicológicos

Aspectos biológicos

El envejecimiento es un hecho demográfico y cultural pero se trata indudablemente de un hecho biológico que ni siquiera es exclusivo del ser humano ya que por él pasan todos los seres vivos sin excepción. Lo importante, sin embargo, es que no afecta a todas las personas por igual. Pero además, ni siquiera afecta por igual a los distintos órganos del cuerpo humano y, en especial, del cerebro.

Como acertadamente señala Ruiz Grima, en muchos casos, la edad cronológica de una persona no se corresponde con su edad biológica. Podemos encontrarnos con personas mayores que presentan un organismo joven, pero también puede darse el caso contrario; esto es, personas jóvenes cuya edad biológica es mayor que su edad cronológica. Sin embargo, como recuerda Ruiz Grima, a pesar de que se ha intentado medir la edad biológica de las personas, hasta ahora no se han realizado progresos dignos de mención.

Si es importante conocer los grandes síndromes geriátricos que afectan al buen funcionamiento de los distintos órganos y sistemas, no lo es menos adquirir ciertos conocimientos sobre las bases del envejecimiento cerebral.

Aspectos psicológicos del envejecimiento

El envejecimiento está asociado con el deterioro de muchos procesos sensoriales y cognitivos (Baltes y Linderberger, 1997) y de muchas funciones psicológicas y cerebrales (Rodrigue y Raz, 2004). La vejez viene acompañada de transformaciones estructurales y funcionales importantes en prácticamente todos los órganos y sistemas, incluido el Sistema Nervioso Central (SNC) (Raz, 2001). Los cambios principales se producen en áreas de la corteza cerebral frontales, parietales y temporales. El estudio de los volúmenes de las distintas regiones corticales ha mostrado la vulnerabilidad temprana de la corteza prefrontal lateral implicada en las funciones de control ejecutivo y del control de la atención y del hipocampo y del sistema temporal-medio del que depende la memoria episódica. Este deterioro cerebral parece ser la causa del deterioro de estas funciones cognitivas con la edad. Sin embargo, no se ha encontrado deterioro en tareas de vocabulario y de memoria implícita ya que la actuación de los mayores es semejante a la de los adultos jóvenes.



Dado el aumento del número de personas mayores en la sociedad actual y el elevado coste personal, económico, social, personal y familiar asociado al deterioro cognitivo y a la dependencia que produce es fundamental identificar los factores que puedan ayudar a reducir o, incluso, invertir el deterioro cognitivo. 

Una serie de resultados recientes bastante prometedores parecen confirmar la relación existente entre la buena forma física cardiovascular y la degeneración neural; esto es, parece que las pérdidas de tejido neural, habituales en el envejecimiento, pueden reducirse con el ejercicio físico (Colcombe et al., 2003).

La investigación sobre el envejecimiento cognitivo es hoy una “nueva frontera” de las ciencias humanas (Dixon y Nilsson, 2005) que integra las aportaciones de la psicología cognitiva del envejecimiento y la psicología del ciclo vital. En la actualidad, disciplinas científicas como la neurociencia, la farmacología, la epidemiología, la genética, la biología y las ciencias de la salud están realizando aportaciones muy interesantes al estudio del envejecimiento cognitivo. En concreto, hay que resaltar las aportaciones que está realizando en la comprensión de lo que significa el envejecimiento cognitivo una nueva disciplina conocida como neurociencia cognitiva del envejecimiento (Cabeza, Nyberg, y Park, 2005). El principal objetivo de esta ciencia es el estudio de los cambios que se producen en el cerebro humano a nivel neural como consecuencia del envejecimiento. El estudio de los cambios anatómico-fisiológicos ha consistido preferentemente en la descripción de los procesos de atrofia cerebral y en la pérdida de sinapsis.

 En la actualidad, cada día son más numerosos los estudios que combinan el estudio de los procesos cognitivos desde un punto conductual con la aproximación neurológica. De esta forma, está siendo posible estudiar los efectos del envejecimiento, tanto en los procesos cognitivos como en los cerebrales (Cabeza et al.,2005).

Para mayor información:

domingo, 17 de noviembre de 2013

Enfermedad de Alzheimer

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad del cerebro. Provoca que un gran número de neuronas en el cerebro mueran. Esto afecta la capacidad de una persona para recordar cosas, pensar claramente y utilizar buen juicio.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Alzheimer?

Señales tempranas

  • Tener dificultad para recordar cosas
  • Hacer la misma pregunta una y otra vez
  • Tener problemas para pagar las cuentas o para resolver operaciones sencillas de matemáticas
  • Perderse
  • Extraviar o perder objetos o ponerlos en lugares extraños
Señales posteriores

  • Olvidarse cómo cepillarse los dientes o peinarse
  • Estar confundido en cuanto al tiempo, las personas y los lugares
  • Olvidarse de los nombres de cosas comunes, como un escritorio, una casa o una manzana
  • Deambular lejos de su casa
Diferencias entre la enfermedad de Alzheimer y el envejecimiento normal


Enfermedad de Alzheimer
Envejecimiento normal
Mostrar falta de buen juicio y tomar decisiones inadecuadas casi todo el tiempo
Tomar una decisión mala de vez en cuando
Tener problemas con el pago de las cuentas mensuales
Olvidarse de pagar una cuota mensual
Perder la noción de la fecha o la época del año
Olvidarse qué día es y recordarlo más tarde
Problemas para tener una conversación
Algunas veces olvidarse de qué palabra utilizar
Colocar cosas fuera de su lugar a menudo y no poder encontrarlas
Perder cosas de vez en cuando


miércoles, 13 de noviembre de 2013

¿Pueden los videojuegos favorecer el envejecimiento activo?



Las terapias no farmacológicas están encontrando poco a poco su hueco, tanto en ámbitos de investigación como en grupos de terapia en centros y asociaciones. Una de estas terapias que tiene mayor aceptación entre los trabajadores y los pacientes son los juegos digitales, y muchos son los beneficios que se pueden obtener de ellas.
Los juegos digitales tienen la particular diferencia con las terapias convencionales de que están encaminadas a conseguir un objetivo concreto.

Los adultos mayores deberían ser un colectivo importante a la hora de desarrollar tecnologías de la información y comunicación, ya que estas pueden ser muy beneficiosas para su inclusión social, mejorar su calidad de vida y fomentar el envejecimiento activo, y todo, en torno al entretenimiento en el que se basan los juegos. 

viernes, 8 de noviembre de 2013

El duelo por la muerte de un cónyuge

Cuando su cónyuge muere, su mundo cambia. Usted está en duelo, sintiendo dolor y pena por la pérdida. Puede sentirse aturdido, trastornado y atemorizado. Usted puede sentirse culpable por ser quien todavía está vivo. Todos estos sentimientos son normales.

Cuando usted está sufriendo, puede sentir tanto dolor físico como emocional. Las personas que están sufriendo a menudo lloran con facilidad y pueden tener:
  • Problemas para dormir
  • Poco interés en la comida
  • Problemas de concentración
  • Dificultad para tomar decisiones
Para algunas personas, el duelo puede seguir por tanto tiempo, que llega a ser perjudicial para la salud. Esto puede ser una señal de grave depresión y ansiedad. Si la tristeza le impide seguir con su vida cotidiana, hable con su médico.

¿Qué puede hacer usted?

Al principio, usted puede encontrar que encargarse de los detalles y mantenerse ocupado le ayuda. Por un tiempo, los familiares y amigos pueden permanecer cerca para asistirle. Pero llegará el momento cuando usted tendrá que encarar el cambio en su vida.
Éstas son algunas ideas para tener en mente:

  • Cuídese. El sufrimiento puede ser pesado para la salud. Trate de alimentarse bien, haga que el ejercicio sea parte de su rutina diaria, tome sus medicamentos y duerma lo suficiente. Los malos hábitos, como beber demasiado alcohol o fumar, pueden poner en riesgo su salud.
  • Hable con amigos que se preocupan por usted. Déjeles saber a sus familiares y amigos cuando usted desea hablar de su esposo o esposa. Puede ayudarle estar con gente que le permite decir lo que usted está sintiendo.
  • Participe en un grupo de apoyo para personas que están sufriendo. A veces ayuda hablar con personas que también están sufriendo. Consulte con hospitales, comunidades religiosas y agencias locales para obtener información sobre grupos de apoyo.
  • Trate de no hacer cambios importantes inmediatamente. Es una buena idea esperar un tiempo antes de tomar decisiones importantes, como mudarse de casa o cambiar de trabajo.
  • Visite a su médico. Si está teniendo dificultad para realizar sus actividades diarias, como vestirse o preparar comidas, hable con su proveedor de atención médica.
  • No tema buscar ayuda profesional. A veces, una terapia de conversación a corto plazo con un consejero puede ayudar.
  • Recuerde que sus hijos también están sufriendo. Es posible que usted encuentre que su relación con sus hijos ha cambiado. Tomará tiempo para que toda la familia se ajuste a una vida sin su cónyuge.
  • El duelo toma tiempo. Es común tener altibajos emocionales por un tiempo.
¿Se sienten los hombres y las mujeres de la misma manera?

Los hombres y las mujeres comparten muchos de los mismos sentimientos cuando su cónyuge muere. Ambos pueden confrontar el dolor de la pérdida y ambos pueden estar preocupados por el futuro. Pero también puede haber diferencias.

Estar solo puede aumentar las preocupaciones sobre la seguridad. Es una buena idea asegurarse que las puertas y ventanas tengan cerraduras que funcionan bien. Si necesita ayuda, pídasela a sus familiares o amigos.

Encarar el futuro sin un esposo o esposa puede producir temor. Muchas personas nunca han vivido solas. Aquellas que han enviudado y además se han jubilado pueden sentirse muy solas y llegar a deprimirse. Hable con su médico sobre cómo se está sintiendo usted.


martes, 5 de noviembre de 2013

El crimen y las personas de la tercera edad

Para las personas de la tercera edad y sus familias, el crimen es un tema de preocupación. Aunque las personas mayores tienen menos probabilidades de ser víctimas de un crimen que los adolescentes y los adultos jóvenes, el número de crímenes contra las personas de la tercera edad es difícil de ignorar. A menudo se le da una gran divulgación. Cada año, más de dos millones de personas de la tercera edad son víctimas del crimen.

Las personas de la tercera edad están muchas veces sujetas a asaltos, robos de carteras o billeteras y robos de autos, o fraudes por reparaciones en la casa, como por ejemplo cobrar el costo de la reparación antes de hacerla y no volver más. También tienen más probabilidades que los jóvenes de tener que enfrentar atacantes desconocidos. Durante un crimen, una persona mayor tiene más probabilidades de ser seriamente lastimada que una persona más joven.

Combata el crimen

Hay muchas cosas que usted puede hacer para mantenerse seguro, proteger su dinero y sus propiedades. Esta guía, de lo que debe y no debe hacer, le servirá para empezar:

Manténgase seguro en casa
  • Asegúrese que sus cerraduras, puertas y ventanas sean fuertes y que no puedan romperse fácilmente. Un buen sistema de alarma puede ser útil.
  • Marque sus propiedades de valor grabándoles un número de identificación tal como el de su licencia de conducir. Haga una lista de sus pertenencias de valor – usted inclusive puede tomar fotografías de los artículos más valiosos. Guarde la información en un lugar seguro.
  • No abra la puerta sin antes fijarse por el ojo mágico o por una ventana segura para ver quién está ahí. Si no conoce a la persona, pídale que le muestre prueba de que él o ella es quien dice ser antes de abrir. Recuerde, usted no tiene que abrir la puerta si se siente incómodo.
  • No mantenga grandes cantidades de dinero en la casa.
Manténgase alerta al estar en la calle
  • Procure mantenerse alerta. Camine con un amigo. Manténgase alejado de lugares poco seguros como los estacionamientos oscuros o los callejones. Si maneja, no abra la puerta o baje los vidrios del carro a extraños. Estaciónese en lugares bien iluminados.
  • Haga arreglos para que le depositen directamente en su cuenta bancaria la pensión mensual o los cheques del Seguro Social. Procure no tener la misma rutina de horas y días para ir al banco.
  • No lleve consigo mucho dinero en efectivo. Coloque su monedero, dinero o tarjetas de crédito en un bolsillo interior. Lleve su cartera cerca del cuerpo, con la tira sobre los hombros y cruzando el pecho. No le haga resistencia a un ladrón – entréguele el dinero de inmediato.
  • No mantenga su chequera y las tarjetas de crédito juntas. Un ladrón que roba ambas cosas puede usar la tarjeta de crédito para falsificar su firma en los cheques.
Protegiendo su dinero y su propiedad

Las personas de la tercera edad pueden ser víctimas de fraude, como jugadas engañosas, estafas de seguros, estafas por reparaciones en la casa y/o fraudes por teléfono o Internet. Aun las amistades o familiares en quienes confía pueden robarle dinero o propiedades a una persona mayor. Confíe en sus instintos. Los siguientes consejos pueden ayudarle:

Sea inteligente con su dinero
  • No tema colgarle el teléfono a un vendedor telefónico. Recuerde que siempre puede decir no a cualquier oferta. Usted no está siendo descortés – ¡se está cuidando a sí mismo!
  • No dé ninguna información personal por teléfono, como el número de su tarjeta de crédito o de su cuenta bancaria, o de seguro social, a menos que usted haya hecho la llamada. Tenga cuidado al devolver una llamada de ventas.
  • No retire dinero de su cuenta bancaria si un extraño se lo pide. En una estafa común, un ladrón se hace pasar por un empleado del banco y le pide que retire dinero para determinar si la cajera que atiende en la ventanilla está haciendo bien su trabajo. Cuando la cajera le entrega el dinero, el ladrón se lo roba. Los bancos no le hacen este tipo de pruebas a sus empleados.
  • No se deje engañar con ofertas que parecen "demasiado buenas para ser ciertas". Usualmente, son estafas. Tenga cuidado con las ofertas que piden grandes sumas de dinero por adelantado y prometen éxito.
  • No se confíe al contratar personas que van de puerta en puerta buscando trabajos de reparación en las casas. Puede que le cobren de más. Procure verificar las referencias de éstas personas. Siempre ponga por escrito los detalles del trabajo que usted desea que realicen. Nunca pague el trabajo completo por adelantado.


domingo, 3 de noviembre de 2013

Sueño en el adulto mayor

El sueño y el envejecimiento

Los adultos mayores necesitan dormir aproximadamente la misma cantidad de horas que los adultos más jóvenes, de 7 a 9 horas todas las noches. Pero las personas mayores tienden a acostarse más temprano y a levantarse más temprano que cuando eran más jóvenes. Es posible que las personas mayores hagan siestas más a menudo durante el día, lo cual a veces puede hacer que sea más difícil conciliar el sueño en la noche.

Problemas del sueño

Hay muchas razones por las cuales es posible que las personas mayores no duerman lo suficiente en la noche. Es difícil dormir si se siente enfermo o le duele algo. Las siestas durante el día pueden trastornar el sueño en la noche. Algunos medicamentos lo pueden mantener despierto. No importa la razón, si usted no duerme bien una noche, al día siguiente es posible que:
  • Se sienta irritable
  • Tenga problemas de la memoria o se le olviden las cosas
  • Se sienta deprimido
  • Sufra más caídas o accidentes
  • Se sienta muy soñoliento durante el día
Insomnio

El insomnio es el problema del sueño más común en adultos de 60 años y mayores. Las personas que sufren de insomnio tienen dificultad para dormirse y permanecer dormidas. El insomnio puede durar días, meses y hasta años. Si usted tiene problemas del sueño, es posible que:
  • Le tome mucho tiempo dormirse
  • Se despierte varias veces en la noche
  • Se despierte temprano y no logre volver a dormirse
  • Se despierte cansado
  • Se sienta muy soñoliento durante el día
A menudo, no poder dormir se convierte en un hábito. Algunas personas se preocupan de no poder dormir aun antes de acostarse. Eso puede hacer que el insomnio sea aún peor.
Las personas mayores que tienen problemas al tratar de dormir pueden usar más medicamentos para dormir que se venden sin receta médica. Usar medicamentos recetados por un corto periodo de tiempo puede ayudar. Pero recuerde: los medicamentos no son una cura para el insomnio. Implementar hábitos saludables a la hora de acostarse puede ayudarle a dormir bien.

Cómo lograr dormir bien

Ser mayor no significa que usted debe sentirse cansado todo el tiempo. Hay muchas cosas que puede hacer para ayudarle a dormir bien. Éstas son algunas ideas:
  • Mantenga un horario regular de sueño. Acuéstese a dormir y levántese a la misma hora todos los días, aun los fines de semana. Trate de evitar hacer siestas al final de la tarde o al anochecer, ya que eso puede mantenerlo despierto en la noche.
  • Desarrolle una rutina para la hora de acostarse. Tome tiempo todas las noches para relajarse antes de acostarse. Algunas personas ven televisión, leen un libro, escuchan música suave o se dan un largo baño de tina con agua tibia.
  • Mantenga su dormitorio oscuro, ni muy caliente ni muy frío, y tan silencioso como sea posible.
  • Use un colchón cómodo, una almohada que le guste y suficientes cobijas de acuerdo a la temporada.
  • Haga ejercicios a horas habituales todos los días, pero no durante las 3 horas antes de la hora de acostarse.
  • Esfuércese por salir y asolearse todos los días.
  • Tenga cuidado con cuándo y cuánto come. Las comidas grandes cerca de la hora de acostarse pueden mantenerlo despierto, pero un bocadillo ligero en la noche puede ayudarle a dormir bien.
  • Evite la cafeína tarde en el día. La cafeína puede mantenerlo despierto.
  • Tome menos bebidas en la noche. Despertarse para ir al baño y encender una luz brillante interrumpen su sueño.
  • Recuerde que el alcohol no le ayudará a dormir. Aun cantidades pequeñas hacen que sea más difícil mantenerse dormido.
  • Use su dormitorio solamente para dormir. Después de apagar la luz, procure dormirse en aproximadamente 20 minutos. Si todavía está despierto y no se siente soñoliento, levántese de la cama. Cuando sienta sueño, regrese a la cama.



sábado, 2 de noviembre de 2013

Comida saludable en el adulto mayor

¿Cuánto debo comer?

La cantidad que debe comer depende de lo activo que usted es. Si consume más calorías de las que su cuerpo utiliza, aumentará de peso.

¿Cuántas calorías necesitan cada día los adultos mayores?

Una mujer:   que no es activa físicamente necesita cerca de 1,600 calorías
                    que es un poco activa necesita cerca de 1,800 calorías
                    que tiene un estilo de vida activo necesita cerca de 2,000-2,200 calorías
Un hombre: que no es activo físicamente necesita cerca de 2,000 calorías
                    que es un poco activo necesita cerca de 2,200-2,400 calorías
                    que tiene un estilo de vida activo necesita cerca de 2,400-2,800 calorías

¿Necesito tomar agua?

Con la edad, su habilidad de sentir sed puede disminuir un poco. Tome muchos líquidos como agua, jugo, leche y sopa. No espere hasta que sienta sed. Trate de tomar varios vasos grandes de agua cada día.

¿Debo comer alimentos con fibra?

La fibra se halla en alimentos provenientes de las plantas como frutas, verduras, frijoles, nueces, semillas y granos integrales. Comer más fibra puede prevenir problemas estomacales o intestinales, como el estreñimiento. Es posible que también ayude a reducir el colesterol, así como el azúcar en la sangre.
Es mejor obtener la fibra de los alimentos que de suplementos dietéticos. Empiece a añadir fibra gradualmente. Eso le ayudará a evitar gases indeseables. He aquí algunos consejos para añadir fibra:

  • Consuma a menudo frijoles, chícharos (arvejas) y lentejas cocinados.
  • Si es posible, no le quite la cáscara a las frutas o a las verduras.
  • Escoja frutas enteras en lugar de jugos de frutas.
  • Consuma panes y cereales de granos integrales.
¿Debo reducir la cantidad de sal que consumo?

La manera usual en que las personas obtienen sodio es consumiendo sal. El cuerpo necesita sodio, pero demasiada cantidad puede elevar la presión arterial en algunas personas.
Las personas tienden a consumir más sal de la que necesitan. Si usted es mayor de 50 años de edad, todo lo que necesita cada día es cerca de ⅔ de una cucharadita de sal de mesa, o sea, 1,500 miligramos (mg) de sodio. Eso incluye todo el sodio en sus comidas y bebidas, no solamente la sal que usted añade cuando cocina o come. Si su médico le dice que use menos sal, pregúntele sobre un sustituto de sal.

¿Qué debo saber sobre la grasa?

La grasa en su dieta proviene de dos lugares: la grasa ya contenida en el alimento y la grasa que una persona añade cuando cocina. La grasa le da energía y le ayuda a su cuerpo a utilizar ciertas vitaminas, pero es alta en calorías. Para reducir la grasa en su dieta:
  • Elija cortes de carne, pescado o aves (con el pellejo removido) que contengan menos grasa.
  • Recorte la grasa extra antes de cocinar el alimento.
  • Use productos lácteos y aderezos para ensaladas bajos en grasa.
  • Use ollas y sartenes con acabados que evitan que la comida se pegue y cocine sin añadir grasa.
  • Elija un aceite vegetal no saturado o monosaturado (revise la etiqueta) o use un rociador de aceite sin grasa para cocinar.
  • En lugar de freír los alimentos, trate de asarlos, rostizarlos, hornearlos, sofreírlos, cocinarlos al vapor o en el microondas o hervirlos.
Conserve la seguridad de los alimentos

Los adultos mayores deben ser especialmente precavidos y conservar sus alimentos en estado seguro para poder comerlos sin peligro. Asegúrese de cocinar completamente los huevos, la carne de cerdo, el pescado, los mariscos, la carne de aves y las salchichas.

Antes de cocinar, tenga cuidado con la comida cruda. Manténgala aparte de los alimentos que ya han sido cocinados o que no van a ser cocinados, como las ensaladas, las frutas o el pan. Tenga cuidado con los utensilios—por ejemplo, su cuchillo, plato o tabla de cortar. No corte carne cruda con el mismo cuchillo que va a usar para hacer la ensalada. Enjuague las frutas y verduras frescas antes de comerlas. Use agua caliente con jabón para lavar sus manos, los utensilios y las superficies de trabajo a medida que va cocinando.
A medida que va envejeciendo, no puede depender de oler o probar los alimentos para determinar si se han descompuesto. Trate de ponerles fecha a los alimentos que coloca en su refrigerador. Revise la "fecha límite de uso" de sus alimentos. Si tiene alguna duda, bote el alimento a la basura.

¿Puedo darme el lujo de comer adecuadamente?


Si su presupuesto es limitado, es posible que tenga que pensar y planear un poco para poder pagar por los alimentos que debe comer. He aquí algunas sugerencias. Primero, compre solamente los alimentos que necesita. Una lista de compras le ayudará a hacer eso. Antes de ir de compras, planee sus comidas, y revise sus provisiones de alimentos básicos como harina y cereal. Asegúrese de tener algunos alimentos enlatados o congelados en caso de que no tenga ganas de cocinar o no pueda salir. La leche en polvo o enlatada, o la ultra-pasteurizada y envasada en un paquete de cartón, pueden ser almacenadas fácilmente.

Fuente: http://www.nia.nih.gov/sites/default/files/HealthyEating_Spanish.pdf

lunes, 28 de octubre de 2013

Caídas y fracturas en el adulto mayor


El envejecimiento suele venir acompañado de muchos cambios. La vista, la audición, la fuerza muscular, la coordinación y los reflejos ya no funcionan como antes. El equilibrio también puede verse afectado a causa de la diabetes y enfermedades cardíacas o por problemas circulatorios, de la tiroides o del sistema nervioso. Cualquiera de estos problemas puede aumentar la probabilidad de una caída.

Por otro lado está la osteoporosis, la cual es una enfermedad que hace que los huesos se vuelvan delgados y propensos a romperse fácilmente. Cuando los huesos son frágiles, aun una pequeña caída puede ocasionar la fractura de uno o más huesos.

Precauciones

  • Siempre levántese con lentitud después de comer, acostarse o descansar. El levantarse muy rápido puede hacer que su presión arterial se baje, lo cual podría darle la sensación de mareo.
  • Utilice un bastón o una andadera que le haga sentirse más estable cuando camina. Además, tenga mucho cuidado al caminar en superficies mojadas o con hielo.
  • Utilice zapatos de suela de goma y tacón bajo que sean un buen soporte para los pies. El caminar solamente con medias o zapatos de suela lisa en escaleras o en pisos encerados puede ser peligroso.
  • Sujétese de los pasamanos cuando utilice las escaleras.
Haga de su casa un lugar seguro

En las escaleras, pasillos y caminos:
  • Asegúrese de que haya una buena iluminación e interruptores en la parte de arriba y abajo de las escaleras.
  • Mantenga limpias las áreas por donde camina.
  • Verifique que todas las alfombras estén aseguradas al piso de modo que no se deslicen. Coloque bandas antideslizantes en los pisos de cerámica o madera. Puede comprar estas bandas en cualquier ferretería.
  • Instale pasamanos desde arriba y hasta abajo, y en ambos lados de las escaleras y asegúrese de que queden bien ajustados.
En los baños principales y en los auxiliares:
  • Instale barras cerca de los inodoros así como dentro y fuera de la bañera y la ducha.
  • Coloque tapetes, bandas antideslizantes o alfombras en todas las superficies que puedan mojarse.
  • Mantenga las luces de noche encendidas.
En su cuarto:
  • Ponga lámparas e interruptores de luz cerca de la cama.
  • Mantenga también el teléfono cerca de la cama.
En otras habitaciones:
  • Mantenga los cables eléctricos y del teléfono cerca de las paredes y alejados de las áreas por donde camina.
  • Acomode los muebles y otros objetos, de modo que no estén en el medio de su camino.
  • Asegúrese de que la altura de sus sofás y sillas sea adecuada de modo que pueda sentarse y levantarse con facilidad.


viernes, 25 de octubre de 2013

Autoestima en el adulto mayor


 El adulto mayor ve afectada su autoestima a veces por la inseguridad que vive a partir de las pérdidas asociadas a sus vivencias afectivas, físicas y sociales como son: la independencia de los hijos, la pérdida del cónyuge, la disminución de capacidades, la salud a veces afectada, la jubilación, la disminución de ingresos, entre otras. Su vida emocional sufre modificaciones que originan actitudes acerca de sí mismo y acerca de los demás que pueden tener efectos negativos en sus relaciones afectivas y en el trato con otros. Sabemos que a partir de la autoestima, es decir, del concepto del propio valor, se proyectan la comunicación y las conductas que constituyen la base del mundo afectivo relacional. El refuerzo de la autoestima en el Adulto Mayor, se sostendrá en el hecho de favorecer la apertura de la perspectiva desde sí mismo respecto a las metas alcanzadas, esfuerzos, logros y sabiduría de vida a partir de la experiencia. Este refuerzo puede darse a través del aprendizaje acerca de la valoración de sí mismo y de la comunicación, lo cual favorecerá la adaptabilidad al entorno.

martes, 22 de octubre de 2013

Envejecimiento con éxito

El envejecimiento con éxito es considerado como un concepto multidimensional que abarca, trasciende y supera la buena salud y que está compuesto por un amplio conjunto de factores bio-psicosociales.

Rowe y Khan lo definen con los siguientes componentes: baja probabilidad de enfermedad y de la discapacidad asociada, alto funcionamiento físico y mental y alta participación social.
Sin embargo, otros autores enfatizan la valoración subjetiva y la satisfacción con la vida como elementos clave de un envejecimiento exitoso (Lher,1982) e, incluso, otros consideran como elemento clave la actividad y productividad social (Siegrist, Knesebeck y Pollack, 2004).

En resumen, condiciones de salud, funcionamiento físico óptimo, alto funcionamiento cognitivo, afecto positivo y participación social son los criterios generalmente aceptados para identificar esta forma de envejecer (Fernández-Ballesteros)

Sin embargo, Peel, McClure y Bartlett (2005) examinaron los resultados de la mayoría de los artículos procedentes de estudios longitudinales (de 1985 a 2003) y concluyeron que los criterios utilizados en la identificación del envejecimiento con éxito son dos: la supervivencia y el nivel de funcionalidad del individuo. 

Así también, la revisión de estos estudios puso de relieve que la mayoría de los determinantes o predictores investigados en la literatura son, esencialmente, los estilos de vida (no fumar, no beber, adecuada alimentación y ejercicio físico).

Depp y Jeste (2006) también hicieron una extensa revisión de estudios sobre envejecimiento con éxito, tanto transversales como longitudinales; tras identificar los criterios para la definición de un envejecimiento con éxito. Estos autores identificaron 28 estudios que cumplen con algunos criterios preestablecidos. Entre estos estudios se identificaron 10 aspectos principales utilizados como criterios para un envejecimiento con éxito, presentes en un número limitado de estudios. Un resumen de todo ello es el siguiente: habilidad funcional y funcionamiento físico estaban presentes en 26 estudios, funcionamiento cognitivo en 15; satisfacción con la vida y bienestar en 9; participación social/productividad en 8, presencia/ausencia de enfermedad en 6; longevidad en 4; autovaloración de la salud en 3; aspectos de personalidad en 2; medio ambiente y renta en 2, y autoevaluación de un envejecimiento con éxito en 2.

Por otra parte, las variables independientes más comunes de envejecimiento con éxito son las siguientes: una
menor edad, mayores ingresos, educación, género/femenino, género/ masculino, la proteína C-reactiva, índice tobillo/brazo, la presencia de condiciones médicas, problemas de audición y la ausencia de la depresión.

Mientras el envejecimiento con éxito sea considerado un constructo multidimensional, en muchos casos se operacionalizará mediante criterios simples que pueden adoptar un formato categorial o continuo. Finalmente, existe una frecuente confusión entre las definiciones o criterios y sus predictores o
determinantes.

En conclusión, es de extrema importancia y urgencia llegar a una definición empírica de envejecimiento con éxito comúnmente aceptada para poder establecer comparaciones tanto en la proporción de personas que envejecen bien en una población dada como cuáles son sus predictores. 




domingo, 20 de octubre de 2013

Relación entre envejecimiento y género

La presencia mayoritaria de las mujeres en el grupo de mayores de 65 años resulta ser un hecho bien conocido, visible en la sociedad actual. Este desequilibrio
entre los sexos se acentúa con la edad, a partir de los 85 años existen dos mujeres por cada varón, y en el futuro seguirán siendo más numerosas que los varones.

Mike Bury, desde el punto de vista de la teoría del envejecimiento, revisa tres importantes áreas, teniendo en cuenta sobre todo sus consecuencias para la comprensión de los aspectos de la vida social marcados por el
género. 

En primer lugar, los enfoques estructurales o de economía política y la dependencia que enfatizan la pobreza como característica de la vejez; a continuación, la teoría de Laslett sobre «la tercera edad» en su búsqueda de actitudes nuevas para sacar partido de esta etapa en términos de creatividad, crecimiento personal y elección. En este sentido el autor enfatiza la necesidad de desarrollar nuevas funciones para las mujeres dado que alcanzan mayor esperanza de vida que los varones y, en consecuencia, tienen más probabilidades de llegar a la «tercera edad» y de permanecer más tiempo en ella.

Bury analiza los enfoques centrados en la biografía y el curso vital poniendo de manifiesto que en la actualidad son los más utilizados y señalando la probabilidad de que esta perspectiva constituya el marco dominante. Estos enfoques desarrollan el análisis de los orígenes y consecuencias de la dependencia, la discapacidad y la desigualdad en la vejez y prestan atención especial a la dimensión del género como construcción social. 



miércoles, 16 de octubre de 2013

Soporte Social en el Adulto Mayor


Durante los años 70, a partir de las investigaciones de Cobb y Cassel, se desarrolló el campo de estudio de lo que hoy en día se conoce como soporte social. Ambos autores enfatizaban que éste tenía un impacto positivo en el individuo, reduciendo su susceptibilidad frente a enfermedades, protegiéndolo de experimentar estados patológicos y sirviendo como una suerte de amortiguador en situaciones de crisis. 

Componentes del Soporte Social

Redes Sociales

Se refiere a las diversas conexiones que los individuos tienen con sus otros significativos dentro de un medio ambiente particular. Cumplen un papel estabilizador, pues son la base desde la cual se constituye la integración social, elemento muy importante para la adaptación, en especial durante la adultez mayor.

Soporte Social Percibido 

Implica la evaluación cognitiva de saber o tener la confianza de estar conectado con otros y de poder contar con ellos en alguna situación en particular.

 Soporte Social Efectivo
 
Se refiere a la cantidad de miembros de la red social que realmente brindan su apoyo.

Soporte Social Realizado

Puede ser concebido como las acciones realizadas por otros cuando brindan ayuda a una persona. 




Stassen Berger (2001) plantea que durante la adultez mayor las relaciones amicales y la calidad de las mismas resultan cruciales y muchas veces se constituyen como una barrera contra la pérdida del nivel de reconocimiento social característico de esta etapa de vida. Aunque los adultos mayores puedan
mantener lazos con generaciones menores o con familiares, la presencia de amigos de la misma generación incrementa los recuerdos compartidos y la sensación de bienestar, pues estos se convierten en fuentes de alegría, ofrecen intimidad y brindan oportunidades para compartir actividades recreativas.

Los hermanos también pueden brindar dicho soporte, por lo que resultan muy importantes durante esta etapa de vida. Sin embargo, tal como plantea Vega (1995), la disponibilidad de su ayuda dependerá de sus posibilidades, de su proximidad geográfica y de su estado de salud.

De otro lado, en cuanto al ámbito familiar se ha encontrado que el soporte social que los hijos brindan a sus padres durante su proceso de envejecimiento depende de si los primeros son hombres o mujeres. En relación a esto, Spitze y Logan (1990) señalan que los adultos mayores que tienen hijas mujeres suelen
recibir un mayor y más diverso soporte y asistencia que aquellos que tienen hijos pero no hijas. 

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domingo, 6 de octubre de 2013

ACTIVIDAD FÍSICA, RECREACIÓN Y SALUD EN EL ADULTO MAYOR


Recreación y salud

La recreación y salud, se enmarcan en el contexto de la Seguridad Social como uno de los pilares importantes de las acciones relacionadas con la promoción colectiva de la salud y el bienestar general.
Se orienta a estimular el interés por la adopción de un Estilo de Vida activa y a desarrollar la participación de la comunidad, mediante el desarrollo de cursos específicos de acondicionamiento físico.
En los últimos años, la sociedad ha tomado con mucha aceptación los consejos y recomendaciones para la ejercitación, hechas por grupos profesionales interdisciplinario ocupados por el bienestar del adulto mayor, situación que ha provocado toda una revolución tecnológica, industrial, cultural y educativa entre otras.

Según Jiménez A. (1998), los objetivos generales que debe seguir un Programa de Actividad Física en el Adulto Mayor, deben ir orientados a:

1. Incorporar normas y hábitos de vida que contribuyan al bienestar general del Adulto Mayor

2. Conocimiento y manejo de técnicas, que permitan enfrentar adecuadamente el deterioro orgánico y motor, derivado del proceso natural de envejecimiento

3. Motivar la práctica de actividad física sistemática y regular con elementos significativo en la prevención, fomento, desarrollo y rehabilitación de la salud.

Alimentación

En adición al ejercicio, debe tomarse en cuenta una adecuada alimentación.

Ingerir alimentos y bebidas es básico para la vida. El anciano sano no tiene necesidad de regímenes especiales, tan solo debe mantener la energía suficiente que le permita un buen funcionamiento orgánico, aunque es importante señalar que debe tener en cuenta la calidad de los alimentos que debe ingerir, que sean ricos en fibras (frutas y vegetales), gran cantidad de líquido, por lo menos ocho vasos de líquido al día, disminuir la cantidad de azúcar y grasa, una adecuada distribución de las comidas (tres al día y una o dos meriendas).

Consideraciones generales de la práctica de actividad física en el adulto mayor

El tiempo del adulto mayor debe ser bien ocupado, de manera que permita su autorrealización, conjugada con sus necesidades de recreación y diversión.

El hecho de poder practicar diferentes actividades proporciona sentido al individuo, manteniendo interés y gozo por su existencia.

- La integración de ancianos a diferentes clubes, o grupos de amigos permiten discutir las posibilidades sobre el “dónde y el cuándo” de las reuniones para realizar ejercicio.

- Las condiciones fisiológicas, psicológicas, biológicas y físicas de cada ser humano son totalmente individuales. Por ello, siempre se debe consultar con un médico y un especialista en el campo de la Educación Física y la recreación antes de iniciar un programa de actividad física.

- El propósito de la actividad física en adultos mayores, nunca debe estar orientado hacia la competencia, sino, al bienestar físico, la autoconfianza, y un poco más de independencia de sus actividades motoras.

- La variabilidad debe ser parte de las rutinas de manera que no caigan en monotonía y por lo tanto se pierda el interés por el mismo.

- Lo ideal es practicarlo de 3 a 5 veces por semana, en sesiones de 25 a 45 minutos.

- Se debe ir siempre de menos a más, de lo más simple a lo más complejo, de lo fácil a lo difícil, pero siempre gradualmente.

- Se debe tener el adecuado descanso, la recuperación del cuerpo después de un ejercicio es muy importante.

- El programa debe estar orientado al aerobismo, (caminata, trote, natación, danza aeróbica de bajo impacto, bailes) entre otros, y con mucho cuidado el entrenamiento de fuerza, (fortalecimiento)

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

LA PARTICIPACIÓN DEL PSICÓLOGO EN LA ATENCIÓN A LA SALUD DEL ADULTO MAYOR


 



 
 
 
 
Para enfrentar los problemas de la vejez, se hace necesaria la participación de un equipo multidisciplinario formado por médicos geriatras y gerontólogos, psicólogos, enfermeras y trabajadores sociales, entre otros. De manera particular, el psicólogo tiene una función importante en el equipo gerontológico: se ha convertido en una herramienta esencial en la atención del adulto mayor dado que en los últimos años las investigaciones clínicas demuestran que en ese grupo de edad las enfermedades mentales tienen una prevalencia del 40 al 45%, estadística que incluye toda una gama de problemas psicogeriátricos reversibles e irreversibles.

Una de las transformaciones que experimenta el organismo humano en la última etapa de la vida es un cambio en sus funciones mentales. El tratamiento y prevención de tales padecimientos es una de las tantas funciones que el psicólogo puede desempeñar en el cuidado de la salud de las personas de la tercera edad.

El psicólogo y el adulto mayor hospitalizado

El psicólogo ofrece un dispositivo de escucha, facilitando así el hablar del paciente, quien irá reconociendo la operatividad del lenguaje, así como el hecho de que puede tomar distancia con respecto de su enfermedad. Se le invitará a que relate su historia, y allí se desplazarán las modalidades vinculares con sus familiares y parejas, sus posibilidades para resolver conflictos, mecanismos de defensa, pérdidas y ganancias, alegrías y tristezas, sueños y fantasías, olvidos y recuerdos; en fin, se logra que se vea a sí mismo como a una persona y no como a una enfermedad. A través de las sucesivas entrevistas, se hallará a un sujeto que construye en el presente su historia, ya que muchos viejos acceden por primera vez al psicólogo, por lo que será necesario explicarles claramente cuál es la función de éste.

Además de las entrevistas, el psicólogo puede utilizar otras herramientas diagnósticas para evaluar el nivel cognitivo, emocional y hasta físico en cuanto a las actividades que es capaz de hacer por sí mismo del adulto mayor hospitalizado, aplicando determinadas pruebas. Ya aplicadas, resulta interesante evaluar los resultados obtenidos en una primera administración con respecto a una posterior, e investigar qué variables intervinieron para la modificación, si es el caso, de los resultados.

El psicólogo y el adulto mayor institucionalizado

La mayor parte de las personas mayores no desea vivir en instituciones; con frecuencia consideran que vivir allí es un abierto rechazo por parte de sus hijos, y éstos llevan ahí a sus padres disculpándose al hacerlo y con grandes sentimientos de culpa. Sin embargo, debido a las necesidades de la persona mayor o a las circunstancias de la familia, tal ubicación parece ser en ocasiones la única solución.

La labor del psicólogo en un asilo resulta indispensable, pues no sólo consiste en atender las necesidades emocionales, afectivas y terapéuticas de los senectos residentes, sino también de impartir a todo el personal que allí labora los conocimientos referentes a las relaciones humanas para que conviva con esos pacientes y les ofrezca no sólo una atención física sino también emocional, pues suele suceder que labore en estos sitios personal no capacitado que puede abusar o maltratar al paciente.

El psicólogo y su labor con adultos mayores asociados

En los últimos años, las personas de la tercera edad ya sea por iniciativa propia o mediante programas institucionales se han agrupado en asociaciones de jubilados, clubes, grupos de barrio y otros; cada uno de tales grupos funciona de acuerdo a políticas establecidas en parte por sus mismos miembros y en parte por las instituciones a las que pertenecen, pero coinciden en un objetivo principal, que es elevar la calidad de vida de sus integrantes.

El psicólogo debe hacerles reflexionar acerca de que la edad de la jubilación, que para muchos suena amenazante, no es una edad estéril; que es una edad de realización, de productividad, de fecundidad artística, de cumplimiento de aspiraciones que posiblemente nunca se pudieron llevar a cabo; que es una edad de libertad para desligarse de muchas cosas y compromisos que impedían la autorrealización, y que es una edad de retos.

El psicólogo y la atención individual a personas de la tercera edad

Con frecuencia, el psicólogo atiende a las personas mayores en forma individual a través de un tratamiento psicológico o de psicoterapia. A menudo, para entender mejor al paciente y para que éste se entienda mejor, es bueno hacer una revisión de su vida. Este proceso de recordar es comúnmente acompañado por la reaparición de conflictos no resueltos, y es aquí donde el psicólogo reconocerá el efecto de problemas anteriores que han persistido y que se manifiestan a través del estrés provocado por el envejecer.

Como parte de la tarea del psicólogo, es necesario que trate de manera particular la presencia de los síntomas depresivos, que suelen ser muy frecuentes en esta etapa de la vida; de hecho, se observan en los senectos cuadros clínicos de angustia y depresión. El psicólogo puede enseñar técnicas del relajamiento que producen muy buenos resultados en aquellas personas que padecen depresión, ansiedad, estrés, hipertensión arterial, diabetes y otros.

El psicólogo y la atención primaria de la salud física y mental en la tercera edad

Es tarea del psicólogo acompañar el planeamiento estratégico del proceso de envejecimiento revirtiendo los prejuicios que actúan como inhibidores para el logro de la identidad personal y como barreras en todo el espectro social, que incluye además al propio adulto mayor y a los profesionales que lo tratan; así, los planes de prevención deben responder a las necesidades sentidas por la población a la que se desea llegar, conforme a sus realidades y características psicológicas, sociales y geográficas; es decir, atendiendo a su perfil epidemiológico. Se estima que la obra social debería guiar las acciones de promoción y prevención de la salud, incluyendo más prestaciones (incremento vertical) y cubriendo a más personas (incremento horizontal), aumentando de esta manera la cobertura asistencial.

Para mayor información: