La depresión en el adulto mayor, aunque común, es una
enfermedad que merece toda la atención por parte de su entorno. Los cambios, a
veces difíciles, que se presentan a esta edad, pueden conllevar a un cuadro
depresivo que puede afectar tanto la salud física como la salud mental del
afectado. Si ves algún cambio notorio en tu padre o abuelo, consulta a tiempo.
Ellos te lo agradecerán.
Blog dedicado a contribuir con información acerca del adulto mayor, cuidados, datos importantes y aclaraciones que podrán ayudar a entenderlo, tratarlo mejor y poder darle una adecuada calidad de vida.
domingo, 24 de noviembre de 2013
sábado, 23 de noviembre de 2013
Envejecimiento saludable: añadamos vida a los años
Los adultos mayores deben asumir que se envejece de acuerdo a un proceso y etapa de la vida y del ciclo vital de
cada uno, asumir pero de una manera distinta digna, saludablemente. Para esto, nosotros debemos integrarlos a la sociedad que sean parte de un constructivo social sin
discriminación, en igualdad de condiciones y sobre todo invitarlos ha participar
activamente con las redes sociales existentes en su localidad para mejorar su
calidad de vida.
jueves, 21 de noviembre de 2013
lunes, 18 de noviembre de 2013
Envejecimiento Saludable: Aspectos Biológicos y Psicológicos
Aspectos biológicos
El envejecimiento es un hecho demográfico y cultural pero se
trata indudablemente de un hecho biológico que ni siquiera es exclusivo
del ser humano ya que por él pasan todos los seres vivos sin excepción.
Lo importante, sin embargo, es que no afecta a todas las personas por
igual. Pero además, ni siquiera afecta por igual a los distintos órganos
del cuerpo humano y, en especial, del cerebro.
Como acertadamente señala Ruiz Grima, en muchos
casos, la edad cronológica de una persona no se corresponde con su edad
biológica. Podemos encontrarnos con personas mayores que presentan un organismo
joven, pero también puede darse el caso contrario; esto es, personas jóvenes
cuya edad biológica es mayor que su edad cronológica. Sin embargo, como
recuerda Ruiz Grima, a pesar de que se ha intentado medir la edad biológica de
las personas, hasta ahora no se han realizado progresos dignos de mención.
Si es importante conocer los grandes síndromes geriátricos
que afectan al buen funcionamiento de los distintos órganos y sistemas, no lo
es menos adquirir ciertos conocimientos sobre las bases del envejecimiento
cerebral.
Aspectos psicológicos del envejecimiento
El envejecimiento está asociado con el deterioro de muchos
procesos sensoriales y cognitivos (Baltes y Linderberger, 1997) y de muchas
funciones psicológicas y cerebrales (Rodrigue y Raz, 2004). La vejez viene
acompañada de transformaciones estructurales y funcionales importantes en
prácticamente todos los órganos y sistemas, incluido el Sistema Nervioso
Central (SNC) (Raz, 2001). Los cambios principales se producen en áreas de la
corteza cerebral frontales, parietales y temporales. El estudio de los
volúmenes de las distintas regiones corticales ha mostrado la vulnerabilidad temprana
de la corteza prefrontal lateral implicada en las funciones de control
ejecutivo y del control de la atención y del hipocampo y del sistema
temporal-medio del que depende la memoria episódica. Este deterioro cerebral
parece ser la causa del deterioro de estas funciones cognitivas con la edad.
Sin embargo, no se ha encontrado deterioro en tareas de vocabulario y de memoria
implícita ya que la actuación de los mayores es semejante a la de los adultos
jóvenes.
Dado el aumento del número de personas mayores en la
sociedad actual y el elevado coste personal, económico, social, personal y
familiar asociado al deterioro cognitivo y a la dependencia que produce es
fundamental identificar los factores que puedan ayudar a reducir o, incluso,
invertir el deterioro cognitivo.
Una serie de resultados recientes bastante
prometedores parecen confirmar la relación existente entre la buena forma
física cardiovascular y la degeneración neural; esto es, parece que las pérdidas
de tejido neural, habituales en el envejecimiento, pueden reducirse con el ejercicio
físico (Colcombe et al., 2003).
La investigación sobre el envejecimiento cognitivo es hoy
una “nueva frontera” de las ciencias humanas (Dixon y Nilsson, 2005) que
integra las aportaciones de la psicología cognitiva del envejecimiento y la psicología
del ciclo vital. En la actualidad, disciplinas científicas como la
neurociencia, la farmacología, la epidemiología, la genética, la biología y las
ciencias de la salud están realizando aportaciones muy interesantes al estudio
del envejecimiento cognitivo. En concreto, hay que resaltar las aportaciones
que está realizando en la comprensión de lo que significa el envejecimiento
cognitivo una nueva disciplina conocida como neurociencia cognitiva del
envejecimiento (Cabeza, Nyberg, y Park, 2005). El principal objetivo de esta
ciencia es el estudio de los cambios que se producen en el cerebro humano a
nivel neural como consecuencia del envejecimiento. El estudio de los cambios
anatómico-fisiológicos ha consistido preferentemente en la descripción de los
procesos de atrofia cerebral y en la pérdida de sinapsis.
En la actualidad,
cada día son más numerosos los estudios que combinan el estudio de los procesos
cognitivos desde un punto conductual con la aproximación neurológica. De esta
forma, está siendo posible estudiar los efectos del envejecimiento, tanto en
los procesos cognitivos como en los cerebrales (Cabeza et al.,2005).
Para mayor información:
domingo, 17 de noviembre de 2013
Enfermedad de Alzheimer
La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad del cerebro.
Provoca que un gran número de neuronas en el cerebro mueran. Esto afecta la
capacidad de una persona para recordar cosas, pensar claramente y utilizar buen
juicio.
¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Alzheimer?
Señales tempranas
- Tener
dificultad para recordar cosas
- Hacer
la misma pregunta una y otra vez
- Tener
problemas para pagar las cuentas o para resolver operaciones sencillas de
matemáticas
- Perderse
- Extraviar
o perder objetos o ponerlos en lugares extraños
Señales posteriores
- Olvidarse
cómo cepillarse los dientes o peinarse
- Estar
confundido en cuanto al tiempo, las personas y los lugares
- Olvidarse
de los nombres de cosas comunes, como un escritorio, una casa o una
manzana
- Deambular
lejos de su casa
Diferencias entre la
enfermedad de Alzheimer y el envejecimiento normal
|
Enfermedad de Alzheimer
|
Envejecimiento normal
|
|
Mostrar falta de buen juicio y tomar decisiones
inadecuadas casi todo el tiempo
|
Tomar una decisión mala de vez en cuando
|
|
Tener problemas con el pago de las cuentas mensuales
|
Olvidarse de pagar una cuota mensual
|
|
Perder la noción de la fecha o la época del año
|
Olvidarse qué día es y recordarlo más tarde
|
|
Problemas para tener una conversación
|
Algunas veces olvidarse de qué palabra utilizar
|
|
Colocar cosas fuera de su lugar a menudo y no poder
encontrarlas
|
Perder cosas de vez en cuando
|
Fuente: http://www.nia.nih.gov/espanol/publicaciones/entendiendo-la-enfermedad-de-alzheimer/introduccion
miércoles, 13 de noviembre de 2013
¿Pueden los videojuegos favorecer el envejecimiento activo?
Las terapias no farmacológicas están encontrando poco a poco
su hueco, tanto en ámbitos de investigación como en grupos de terapia en
centros y asociaciones. Una de estas terapias que tiene mayor aceptación entre
los trabajadores y los pacientes son los juegos digitales, y muchos son los
beneficios que se pueden obtener de ellas.
Los juegos digitales tienen la particular diferencia con las
terapias convencionales de que están encaminadas a conseguir un objetivo
concreto.
Los adultos mayores deberían ser un colectivo importante a
la hora de desarrollar tecnologías de la información y comunicación, ya que
estas pueden ser muy beneficiosas para su inclusión social, mejorar su calidad
de vida y fomentar el envejecimiento activo, y todo, en torno al
entretenimiento en el que se basan los juegos.
viernes, 8 de noviembre de 2013
El duelo por la muerte de un cónyuge
Cuando su cónyuge muere, su mundo cambia. Usted está en
duelo, sintiendo dolor y pena por la pérdida. Puede sentirse aturdido,
trastornado y atemorizado. Usted puede sentirse culpable por ser quien todavía
está vivo. Todos estos sentimientos son normales.
Cuando usted está sufriendo, puede sentir tanto dolor físico
como emocional. Las personas que están sufriendo a menudo lloran con facilidad
y pueden tener:
- Problemas
para dormir
- Poco
interés en la comida
- Problemas
de concentración
- Dificultad
para tomar decisiones
Para algunas personas, el duelo puede seguir por tanto
tiempo, que llega a ser perjudicial para la salud. Esto puede ser una señal de
grave depresión y ansiedad. Si la tristeza le impide seguir con su vida
cotidiana, hable con su médico.
¿Qué puede hacer usted?
Al principio, usted puede encontrar que encargarse de los
detalles y mantenerse ocupado le ayuda. Por un tiempo, los familiares y amigos
pueden permanecer cerca para asistirle. Pero llegará el momento cuando usted
tendrá que encarar el cambio en su vida.
Éstas son algunas ideas para tener en mente:
- Cuídese.
El sufrimiento puede ser pesado para la salud. Trate de alimentarse bien,
haga que el ejercicio sea parte de su rutina diaria, tome sus medicamentos
y duerma lo suficiente. Los malos hábitos, como beber demasiado alcohol o
fumar, pueden poner en riesgo su salud.
- Hable
con amigos que se preocupan por usted. Déjeles saber a sus familiares
y amigos cuando usted desea hablar de su esposo o esposa. Puede ayudarle
estar con gente que le permite decir lo que usted está sintiendo.
- Participe
en un grupo de apoyo para personas que están sufriendo. A veces ayuda
hablar con personas que también están sufriendo. Consulte con hospitales,
comunidades religiosas y agencias locales para obtener información sobre
grupos de apoyo.
- Trate
de no hacer cambios importantes inmediatamente. Es una buena idea
esperar un tiempo antes de tomar decisiones importantes, como mudarse de
casa o cambiar de trabajo.
- Visite
a su médico. Si está teniendo dificultad para realizar sus actividades
diarias, como vestirse o preparar comidas, hable con su proveedor de
atención médica.
- No
tema buscar ayuda profesional. A veces, una terapia de conversación a
corto plazo con un consejero puede ayudar.
- Recuerde
que sus hijos también están sufriendo. Es posible que usted encuentre
que su relación con sus hijos ha cambiado. Tomará tiempo para que toda la
familia se ajuste a una vida sin su cónyuge.
- El
duelo toma tiempo. Es común tener altibajos emocionales por un tiempo.
¿Se sienten los hombres y las mujeres de la misma manera?
Los hombres y las mujeres comparten muchos de los mismos
sentimientos cuando su cónyuge muere. Ambos pueden confrontar el dolor de la
pérdida y ambos pueden estar preocupados por el futuro. Pero también puede
haber diferencias.
Estar solo puede aumentar las preocupaciones sobre la
seguridad. Es una buena idea asegurarse que las puertas y ventanas tengan
cerraduras que funcionan bien. Si necesita ayuda, pídasela a sus familiares o
amigos.
Encarar el futuro sin un esposo o esposa puede producir
temor. Muchas personas nunca han vivido solas. Aquellas que han enviudado y
además se han jubilado pueden sentirse muy solas y llegar a deprimirse. Hable
con su médico sobre cómo se está sintiendo usted.
martes, 5 de noviembre de 2013
El crimen y las personas de la tercera edad
Para las personas de la tercera edad y sus familias, el
crimen es un tema de preocupación. Aunque las personas mayores tienen menos
probabilidades de ser víctimas de un crimen que los adolescentes y los adultos
jóvenes, el número de crímenes contra las personas de la tercera edad es
difícil de ignorar. A menudo se le da una gran divulgación. Cada año, más de
dos millones de personas de la tercera edad son víctimas del crimen.
Las personas de la tercera edad están muchas veces sujetas a
asaltos, robos de carteras o billeteras y robos de autos, o fraudes por
reparaciones en la casa, como por ejemplo cobrar el costo de la reparación
antes de hacerla y no volver más. También tienen más probabilidades que los
jóvenes de tener que enfrentar atacantes desconocidos. Durante un crimen, una
persona mayor tiene más probabilidades de ser seriamente lastimada que una
persona más joven.
Combata el crimen
Hay muchas cosas que usted puede hacer para mantenerse
seguro, proteger su dinero y sus propiedades. Esta guía, de lo que debe y no
debe hacer, le servirá para empezar:
Manténgase seguro
en casa
- Asegúrese
que sus cerraduras, puertas y ventanas sean fuertes y que no puedan
romperse fácilmente. Un buen sistema de alarma puede ser útil.
- Marque
sus propiedades de valor grabándoles un número de identificación tal como
el de su licencia de conducir. Haga una lista de sus pertenencias de valor
– usted inclusive puede tomar fotografías de los artículos más valiosos.
Guarde la información en un lugar seguro.
- No
abra la puerta sin antes fijarse por el ojo mágico o por una ventana
segura para ver quién está ahí. Si no conoce a la persona, pídale que le
muestre prueba de que él o ella es quien dice ser antes de abrir.
Recuerde, usted no tiene que abrir la puerta si se siente incómodo.
- No
mantenga grandes cantidades de dinero en la casa.
Manténgase alerta
al estar en la calle
- Procure
mantenerse alerta. Camine con un amigo. Manténgase alejado de lugares poco
seguros como los estacionamientos oscuros o los callejones. Si maneja, no
abra la puerta o baje los vidrios del carro a extraños. Estaciónese en
lugares bien iluminados.
- Haga
arreglos para que le depositen directamente en su cuenta bancaria la
pensión mensual o los cheques del Seguro Social. Procure no tener la misma
rutina de horas y días para ir al banco.
- No
lleve consigo mucho dinero en efectivo. Coloque su monedero, dinero o
tarjetas de crédito en un bolsillo interior. Lleve su cartera cerca del
cuerpo, con la tira sobre los hombros y cruzando el pecho. No le haga
resistencia a un ladrón – entréguele el dinero de inmediato.
- No
mantenga su chequera y las tarjetas de crédito juntas. Un ladrón que roba
ambas cosas puede usar la tarjeta de crédito para falsificar su firma en
los cheques.
Protegiendo su dinero y su propiedad
Las personas de la tercera edad pueden ser víctimas de
fraude, como jugadas engañosas, estafas de seguros, estafas por reparaciones en
la casa y/o fraudes por teléfono o Internet. Aun las amistades o familiares en
quienes confía pueden robarle dinero o propiedades a una persona mayor. Confíe
en sus instintos. Los siguientes consejos pueden ayudarle:
Sea inteligente con
su dinero
- No
tema colgarle el teléfono a un vendedor telefónico. Recuerde que siempre
puede decir no a cualquier oferta. Usted no está siendo descortés – ¡se
está cuidando a sí mismo!
- No
dé ninguna información personal por teléfono, como el número de su tarjeta
de crédito o de su cuenta bancaria, o de seguro social, a menos que usted
haya hecho la llamada. Tenga cuidado al devolver una llamada de ventas.
- No
retire dinero de su cuenta bancaria si un extraño se lo pide. En una
estafa común, un ladrón se hace pasar por un empleado del banco y le pide
que retire dinero para determinar si la cajera que atiende en la
ventanilla está haciendo bien su trabajo. Cuando la cajera le entrega el
dinero, el ladrón se lo roba. Los bancos no le hacen este tipo de pruebas
a sus empleados.
- No
se deje engañar con ofertas que parecen "demasiado buenas para ser
ciertas". Usualmente, son estafas. Tenga cuidado con las ofertas que
piden grandes sumas de dinero por adelantado y prometen éxito.
- No
se confíe al contratar personas que van de puerta en puerta buscando
trabajos de reparación en las casas. Puede que le cobren de más. Procure
verificar las referencias de éstas personas. Siempre ponga por escrito los
detalles del trabajo que usted desea que realicen. Nunca pague el trabajo
completo por adelantado.
domingo, 3 de noviembre de 2013
Sueño en el adulto mayor
El sueño y el envejecimiento
Los adultos mayores necesitan dormir aproximadamente la
misma cantidad de horas que los adultos más jóvenes, de 7 a 9 horas todas las
noches. Pero las personas mayores tienden a acostarse más temprano y a
levantarse más temprano que cuando eran más jóvenes. Es posible que las
personas mayores hagan siestas más a menudo durante el día, lo cual a veces
puede hacer que sea más difícil conciliar el sueño en la noche.
Problemas del sueño
Hay muchas razones por las cuales es posible que las
personas mayores no duerman lo suficiente en la noche. Es difícil dormir si se
siente enfermo o le duele algo. Las siestas durante el día pueden trastornar el
sueño en la noche. Algunos medicamentos lo pueden mantener despierto. No
importa la razón, si usted no duerme bien una noche, al día siguiente es
posible que:
- Se
sienta irritable
- Tenga
problemas de la memoria o se le olviden las cosas
- Se
sienta deprimido
- Sufra
más caídas o accidentes
- Se
sienta muy soñoliento durante el día
Insomnio
El insomnio es el problema del sueño más común en adultos de
60 años y mayores. Las personas que sufren de insomnio tienen dificultad para
dormirse y permanecer dormidas. El insomnio puede durar días, meses y hasta
años. Si usted tiene problemas del sueño, es posible que:
- Le
tome mucho tiempo dormirse
- Se
despierte varias veces en la noche
- Se
despierte temprano y no logre volver a dormirse
- Se
despierte cansado
- Se
sienta muy soñoliento durante el día
A menudo, no poder dormir se convierte en un hábito. Algunas
personas se preocupan de no poder dormir aun antes de acostarse. Eso puede
hacer que el insomnio sea aún peor.
Las personas mayores que tienen problemas al tratar de
dormir pueden usar más medicamentos para dormir que se venden sin receta
médica. Usar medicamentos recetados por un corto periodo de tiempo puede
ayudar. Pero recuerde: los medicamentos no son una cura para el insomnio.
Implementar hábitos saludables a la hora de acostarse puede ayudarle a dormir
bien.
Cómo lograr dormir bien
Ser mayor no significa que usted debe sentirse cansado todo
el tiempo. Hay muchas cosas que puede hacer para ayudarle a dormir bien. Éstas
son algunas ideas:
- Mantenga
un horario regular de sueño. Acuéstese a dormir y levántese a la misma
hora todos los días, aun los fines de semana. Trate de evitar hacer
siestas al final de la tarde o al anochecer, ya que eso puede mantenerlo
despierto en la noche.
- Desarrolle
una rutina para la hora de acostarse. Tome tiempo todas las noches para
relajarse antes de acostarse. Algunas personas ven televisión, leen un
libro, escuchan música suave o se dan un largo baño de tina con agua
tibia.
- Mantenga
su dormitorio oscuro, ni muy caliente ni muy frío, y tan silencioso como
sea posible.
- Use
un colchón cómodo, una almohada que le guste y suficientes cobijas de
acuerdo a la temporada.
- Haga
ejercicios a horas habituales todos los días, pero no durante las 3 horas
antes de la hora de acostarse.
- Esfuércese
por salir y asolearse todos los días.
- Tenga
cuidado con cuándo y cuánto come. Las comidas grandes cerca de la hora de
acostarse pueden mantenerlo despierto, pero un bocadillo ligero en la
noche puede ayudarle a dormir bien.
- Evite
la cafeína tarde en el día. La cafeína puede mantenerlo despierto.
- Tome
menos bebidas en la noche. Despertarse para ir al baño y encender una luz
brillante interrumpen su sueño.
- Recuerde
que el alcohol no le ayudará a dormir. Aun cantidades pequeñas hacen que
sea más difícil mantenerse dormido.
- Use
su dormitorio solamente para dormir. Después de apagar la luz, procure
dormirse en aproximadamente 20 minutos. Si todavía está despierto y no se
siente soñoliento, levántese de la cama. Cuando sienta sueño, regrese a la
cama.
sábado, 2 de noviembre de 2013
Comida saludable en el adulto mayor
¿Cuánto debo comer?
La cantidad que debe comer depende de lo activo que usted es. Si consume
más calorías de las que su cuerpo utiliza, aumentará de peso.
¿Cuántas calorías
necesitan cada día los adultos mayores?
Una mujer: que no es activa físicamente necesita
cerca de 1,600 calorías
que es un poco activa necesita cerca de 1,800 calorías
que tiene un estilo de vida activo necesita cerca de 2,000-2,200 calorías
que es un poco activa necesita cerca de 1,800 calorías
que tiene un estilo de vida activo necesita cerca de 2,000-2,200 calorías
Un hombre: que no es activo físicamente necesita cerca
de 2,000 calorías
que es un poco activo necesita cerca de 2,200-2,400 calorías
que tiene un estilo de vida activo necesita cerca de 2,400-2,800 calorías
que es un poco activo necesita cerca de 2,200-2,400 calorías
que tiene un estilo de vida activo necesita cerca de 2,400-2,800 calorías
¿Necesito tomar agua?
Con la
edad, su habilidad de sentir sed puede disminuir un poco. Tome muchos líquidos
como agua, jugo, leche y sopa. No espere hasta que sienta sed. Trate de tomar
varios vasos grandes de agua cada día.
¿Debo comer alimentos con fibra?
La fibra se
halla en alimentos provenientes de las plantas como frutas, verduras, frijoles,
nueces, semillas y granos integrales. Comer más fibra puede prevenir problemas
estomacales o intestinales, como el estreñimiento. Es posible que también ayude
a reducir el colesterol, así como el azúcar en la sangre.
Es mejor
obtener la fibra de los alimentos que de suplementos dietéticos. Empiece a
añadir fibra gradualmente. Eso le ayudará a evitar gases indeseables. He aquí
algunos consejos para añadir fibra:
- Consuma a menudo frijoles,
chícharos (arvejas) y lentejas cocinados.
- Si es posible, no le quite la
cáscara a las frutas o a las verduras.
- Escoja frutas enteras en lugar
de jugos de frutas.
- Consuma panes y cereales de
granos integrales.
¿Debo reducir la cantidad de sal que consumo?
La manera
usual en que las personas obtienen sodio es consumiendo sal. El cuerpo necesita
sodio, pero demasiada cantidad puede elevar la presión arterial en algunas
personas.
Las
personas tienden a consumir más sal de la que necesitan. Si usted es mayor de
50 años de edad, todo lo que necesita cada día es cerca de ⅔ de una cucharadita
de sal de mesa, o sea, 1,500 miligramos (mg) de sodio. Eso incluye todo el
sodio en sus comidas y bebidas, no solamente la sal que usted añade cuando
cocina o come. Si su médico le dice que use menos sal, pregúntele sobre un
sustituto de sal.
¿Qué debo saber sobre la grasa?
La grasa en
su dieta proviene de dos lugares: la grasa ya contenida en el alimento y la
grasa que una persona añade cuando cocina. La grasa le da energía y le ayuda a
su cuerpo a utilizar ciertas vitaminas, pero es alta en calorías. Para reducir
la grasa en su dieta:
- Elija cortes de carne, pescado
o aves (con el pellejo removido) que contengan menos grasa.
- Recorte la grasa extra antes de
cocinar el alimento.
- Use productos lácteos y
aderezos para ensaladas bajos en grasa.
- Use ollas y sartenes con
acabados que evitan que la comida se pegue y cocine sin añadir grasa.
- Elija un aceite vegetal no
saturado o monosaturado (revise la etiqueta) o use un rociador de aceite
sin grasa para cocinar.
- En lugar de freír los
alimentos, trate de asarlos, rostizarlos, hornearlos, sofreírlos,
cocinarlos al vapor o en el microondas o hervirlos.
Conserve la seguridad de los alimentos
Los adultos
mayores deben ser especialmente precavidos y conservar sus alimentos en estado
seguro para poder comerlos sin peligro. Asegúrese de cocinar completamente los
huevos, la carne de cerdo, el pescado, los mariscos, la carne de aves y las
salchichas.
Antes de
cocinar, tenga cuidado con la comida cruda. Manténgala aparte de los alimentos
que ya han sido cocinados o que no van a ser cocinados, como las ensaladas, las
frutas o el pan. Tenga cuidado con los utensilios—por ejemplo, su cuchillo,
plato o tabla de cortar. No corte carne cruda con el mismo cuchillo que va a
usar para hacer la ensalada. Enjuague las frutas y verduras frescas antes de
comerlas. Use agua caliente con jabón para lavar sus manos, los utensilios y
las superficies de trabajo a medida que va cocinando.
A medida
que va envejeciendo, no puede depender de oler o probar los alimentos para
determinar si se han descompuesto. Trate de ponerles fecha a los alimentos que
coloca en su refrigerador. Revise la "fecha límite de uso" de sus
alimentos. Si tiene alguna duda, bote el alimento a la basura.
¿Puedo darme el lujo de comer adecuadamente?
Si su
presupuesto es limitado, es posible que tenga que pensar y planear un poco para
poder pagar por los alimentos que debe comer. He aquí algunas sugerencias.
Primero, compre solamente los alimentos que necesita. Una lista de compras le
ayudará a hacer eso. Antes de ir de compras, planee sus comidas, y revise sus
provisiones de alimentos básicos como harina y cereal. Asegúrese de tener
algunos alimentos enlatados o congelados en caso de que no tenga ganas de
cocinar o no pueda salir. La leche en polvo o enlatada, o la ultra-pasteurizada
y envasada en un paquete de cartón, pueden ser almacenadas fácilmente.
Fuente: http://www.nia.nih.gov/sites/default/files/HealthyEating_Spanish.pdf
Fuente: http://www.nia.nih.gov/sites/default/files/HealthyEating_Spanish.pdf
lunes, 28 de octubre de 2013
Caídas y fracturas en el adulto mayor
El
envejecimiento suele venir acompañado de muchos cambios. La vista, la audición,
la fuerza muscular, la coordinación y los reflejos ya no funcionan como antes.
El equilibrio también puede verse afectado a causa de la diabetes y
enfermedades cardíacas o por problemas circulatorios, de la tiroides o del
sistema nervioso. Cualquiera de estos problemas puede aumentar la probabilidad
de una caída.
Por otro
lado está la osteoporosis, la cual es una enfermedad que hace que los huesos se
vuelvan delgados y propensos a romperse fácilmente. Cuando los huesos son
frágiles, aun una pequeña caída puede ocasionar la fractura de uno o más
huesos.
Precauciones
- Siempre levántese con lentitud
después de comer, acostarse o descansar. El levantarse muy rápido puede
hacer que su presión arterial se baje, lo cual podría darle la sensación
de mareo.
- Utilice un bastón o una
andadera que le haga sentirse más estable cuando camina. Además, tenga
mucho cuidado al caminar en superficies mojadas o con hielo.
- Utilice zapatos de suela de
goma y tacón bajo que sean un buen soporte para los pies. El caminar
solamente con medias o zapatos de suela lisa en escaleras o en pisos
encerados puede ser peligroso.
- Sujétese de los pasamanos
cuando utilice las escaleras.
Haga de
su casa un lugar seguro
En las
escaleras, pasillos y caminos:
- Asegúrese de que haya una buena
iluminación e interruptores en la parte de arriba y abajo de las
escaleras.
- Mantenga limpias las áreas por
donde camina.
- Verifique que todas las
alfombras estén aseguradas al piso de modo que no se deslicen. Coloque
bandas antideslizantes en los pisos de cerámica o madera. Puede comprar
estas bandas en cualquier ferretería.
- Instale pasamanos desde arriba
y hasta abajo, y en ambos lados de las escaleras y asegúrese de que queden
bien ajustados.
En los
baños principales y en los auxiliares:
- Instale barras cerca de los
inodoros así como dentro y fuera de la bañera y la ducha.
- Coloque tapetes, bandas
antideslizantes o alfombras en todas las superficies que puedan mojarse.
- Mantenga las luces de noche
encendidas.
En su
cuarto:
- Ponga lámparas e interruptores
de luz cerca de la cama.
- Mantenga también el teléfono
cerca de la cama.
En otras
habitaciones:
- Mantenga los cables eléctricos
y del teléfono cerca de las paredes y alejados de las áreas por donde
camina.
- Acomode los muebles y otros
objetos, de modo que no estén en el medio de su camino.
- Asegúrese de que la altura de
sus sofás y sillas sea adecuada de modo que pueda sentarse y levantarse
con facilidad.
viernes, 25 de octubre de 2013
Autoestima en el adulto mayor
El adulto mayor ve afectada su autoestima a veces por
la inseguridad que vive a partir de las pérdidas asociadas a sus vivencias
afectivas, físicas y sociales como son: la independencia de los hijos, la
pérdida del cónyuge, la disminución de capacidades, la salud a veces afectada,
la jubilación, la disminución de ingresos, entre otras. Su vida emocional sufre
modificaciones que originan actitudes acerca de sí mismo y acerca de los demás
que pueden tener efectos negativos en sus relaciones afectivas y en el trato
con otros. Sabemos que a partir de la autoestima, es decir, del concepto del
propio valor, se proyectan la comunicación y las conductas que constituyen la
base del mundo afectivo relacional. El refuerzo de la autoestima en el Adulto
Mayor, se sostendrá en el hecho de favorecer la apertura de la perspectiva
desde sí mismo respecto a las metas alcanzadas, esfuerzos, logros y sabiduría
de vida a partir de la experiencia. Este refuerzo puede darse a través del
aprendizaje acerca de la valoración de sí mismo y de la comunicación, lo cual
favorecerá la adaptabilidad al entorno.
martes, 22 de octubre de 2013
Envejecimiento con éxito
El envejecimiento con éxito es considerado como un concepto multidimensional que abarca, trasciende y supera la buena
salud y que está compuesto por un amplio conjunto de factores
bio-psicosociales.
Rowe y Khan lo definen con los siguientes componentes: baja probabilidad de enfermedad y de la
discapacidad asociada, alto funcionamiento físico y mental y alta
participación social.
Sin embargo, otros autores enfatizan la valoración subjetiva y la satisfacción
con la vida como elementos clave de un envejecimiento exitoso
(Lher,1982) e, incluso, otros consideran como elemento clave la
actividad y productividad social (Siegrist, Knesebeck y Pollack,
2004).
En resumen, condiciones de salud, funcionamiento físico
óptimo, alto funcionamiento cognitivo, afecto positivo y
participación social son los criterios generalmente aceptados para identificar esta forma de envejecer
(Fernández-Ballesteros)
Sin embargo, Peel, McClure y Bartlett (2005) examinaron los resultados de la mayoría de los artículos procedentes de
estudios longitudinales (de 1985 a 2003) y concluyeron que los
criterios utilizados en la identificación del envejecimiento con éxito son dos: la supervivencia y el nivel de funcionalidad del individuo.
Así también, la revisión de estos estudios puso de relieve que la mayoría de los determinantes o predictores investigados en la
literatura son, esencialmente, los estilos de vida (no fumar, no beber,
adecuada alimentación y ejercicio físico).
Depp y Jeste (2006) también hicieron una extensa revisión de estudios sobre envejecimiento con éxito, tanto transversales
como longitudinales; tras identificar los criterios para la definición de un envejecimiento con éxito.
Estos autores identificaron 28 estudios que cumplen con algunos criterios preestablecidos. Entre estos estudios se identificaron 10
aspectos principales utilizados como criterios para un envejecimiento
con éxito, presentes en un número limitado de estudios. Un
resumen de todo ello es el siguiente: habilidad funcional y
funcionamiento físico estaban presentes en 26 estudios, funcionamiento
cognitivo en 15; satisfacción con la vida y bienestar en 9;
participación social/productividad en 8, presencia/ausencia de enfermedad en 6; longevidad en 4; autovaloración de la salud en 3; aspectos
de personalidad en 2; medio ambiente y renta en 2, y autoevaluación de un envejecimiento con éxito en 2.
Por otra parte, las variables independientes más comunes de envejecimiento con éxito son las siguientes:
una
menor edad, mayores ingresos, educación, género/femenino,
género/ masculino, la proteína C-reactiva, índice tobillo/brazo, la
presencia de condiciones médicas, problemas de audición y la ausencia de la depresión.
Mientras el envejecimiento con éxito sea considerado un constructo multidimensional, en muchos casos se
operacionalizará mediante criterios simples que pueden adoptar un formato categorial o continuo. Finalmente, existe una frecuente
confusión entre las definiciones o criterios y sus
predictores o
determinantes.
En conclusión, es de extrema importancia y urgencia llegar a una definición empírica de envejecimiento con éxito
comúnmente aceptada para poder establecer comparaciones tanto en la
proporción de personas que envejecen bien en una población dada como cuáles son sus predictores.

domingo, 20 de octubre de 2013
Relación entre envejecimiento y género
La presencia mayoritaria de las mujeres en el grupo de mayores de 65 años resulta ser un hecho bien conocido, visible en la sociedad actual. Este desequilibrio
entre los sexos se acentúa con la edad, a partir de los 85 años existen dos mujeres por cada varón, y en el futuro seguirán siendo más numerosas que los varones.
Mike Bury, desde el punto de vista de la teoría del envejecimiento, revisa tres importantes áreas, teniendo en cuenta sobre todo sus consecuencias para la comprensión de los aspectos de la vida social marcados por el
género.
En primer lugar, los enfoques estructurales o de economía política y la dependencia que enfatizan la pobreza como característica de la vejez; a continuación, la teoría de Laslett sobre «la tercera edad» en su búsqueda de actitudes nuevas para sacar partido de esta etapa en términos de creatividad, crecimiento personal y elección. En este sentido el autor enfatiza la necesidad de desarrollar nuevas funciones para las mujeres dado que alcanzan mayor esperanza de vida que los varones y, en consecuencia, tienen más probabilidades de llegar a la «tercera edad» y de permanecer más tiempo en ella.
Bury analiza los enfoques centrados en la biografía y el curso vital poniendo de manifiesto que en la actualidad son los más utilizados y señalando la probabilidad de que esta perspectiva constituya el marco dominante. Estos enfoques desarrollan el análisis de los orígenes y consecuencias de la dependencia, la discapacidad y la desigualdad en la vejez y prestan atención especial a la dimensión del género como construcción social.
Para más información en: http://www.empleo.gob.es/es/publica/pub_electronicas/destacadas/revista/numeros/40/Recens07.pdf
miércoles, 16 de octubre de 2013
Soporte Social en el Adulto Mayor
Durante los años 70, a partir de las investigaciones de Cobb y Cassel,
se desarrolló el campo de estudio de lo que hoy en día se conoce como soporte
social. Ambos autores enfatizaban que éste tenía un impacto positivo en el
individuo, reduciendo su susceptibilidad frente a enfermedades, protegiéndolo de
experimentar estados patológicos y sirviendo como una suerte de amortiguador en
situaciones de crisis.
Componentes del Soporte Social
Redes Sociales
Se refiere a las diversas conexiones que los individuos tienen con sus otros significativos
dentro de un medio ambiente particular. Cumplen un papel estabilizador, pues son la base desde la
cual se constituye la integración social, elemento muy importante
para la adaptación, en especial durante la adultez mayor.
Soporte Social Percibido
Implica la evaluación cognitiva de saber o tener la confianza de estar conectado
con otros y de poder contar con ellos en alguna situación en particular.
Soporte Social Efectivo
Se refiere a la cantidad de miembros de la red social que realmente brindan su apoyo.
Soporte Social Realizado
Puede ser concebido como las acciones realizadas por otros cuando brindan ayuda a
una persona.
Stassen Berger (2001) plantea que durante
la adultez mayor las relaciones amicales y la calidad de las mismas
resultan cruciales y muchas veces se constituyen como una barrera contra la pérdida del
nivel de reconocimiento social característico de esta etapa de vida. Aunque los
adultos mayores puedan
mantener lazos con generaciones menores o con familiares, la
presencia de amigos de la misma generación incrementa los recuerdos compartidos
y la sensación de bienestar, pues estos se convierten en fuentes de alegría,
ofrecen intimidad y brindan oportunidades para compartir actividades recreativas.
Los hermanos también pueden brindar dicho soporte, por lo que resultan muy importantes durante esta etapa de vida.
Sin embargo, tal como plantea Vega (1995), la disponibilidad de su ayuda dependerá
de sus posibilidades, de su proximidad geográfica y de su estado de salud.
De otro lado, en cuanto al ámbito familiar se ha encontrado
que el soporte social que los hijos brindan a sus padres durante su proceso
de envejecimiento depende de si los primeros son hombres o mujeres. En
relación a esto, Spitze y Logan (1990) señalan que los adultos mayores que tienen
hijas mujeres suelen
recibir un mayor y más diverso soporte y asistencia que
aquellos que tienen hijos pero no hijas.
Fuente:
domingo, 6 de octubre de 2013
ACTIVIDAD FÍSICA, RECREACIÓN Y SALUD EN EL ADULTO MAYOR
Recreación y salud
La recreación y salud, se enmarcan en el contexto de la
Seguridad Social como uno de los pilares importantes de las acciones relacionadas
con la promoción colectiva de la salud y el bienestar general.
Se orienta a estimular el interés por la adopción de un Estilo
de Vida activa y a desarrollar la participación de la comunidad, mediante el
desarrollo de cursos específicos de acondicionamiento físico.
En los últimos años, la sociedad ha tomado con mucha
aceptación los consejos y recomendaciones para la ejercitación, hechas por
grupos profesionales interdisciplinario ocupados por el bienestar del adulto mayor,
situación que ha provocado toda una revolución tecnológica, industrial, cultural
y educativa entre otras.
Según Jiménez A. (1998), los objetivos generales que debe seguir un Programa de Actividad Física en
el Adulto Mayor, deben ir orientados a:
1. Incorporar normas y hábitos de vida que contribuyan al
bienestar general del Adulto Mayor
2. Conocimiento y manejo de técnicas, que permitan enfrentar
adecuadamente el deterioro orgánico y motor, derivado del proceso natural de
envejecimiento
3. Motivar la práctica de actividad física sistemática y
regular con elementos significativo en la prevención, fomento, desarrollo y
rehabilitación de la salud.
Alimentación
En adición al ejercicio, debe tomarse en cuenta una adecuada
alimentación.
Ingerir alimentos y bebidas es básico para la vida. El anciano
sano no tiene necesidad de regímenes especiales, tan solo debe mantener la
energía suficiente que le permita un buen funcionamiento orgánico, aunque es
importante señalar que debe tener en cuenta la calidad de los alimentos que
debe ingerir, que sean ricos en fibras (frutas y vegetales), gran cantidad de
líquido, por lo menos ocho vasos de líquido al día, disminuir la cantidad de
azúcar y grasa, una adecuada distribución de las comidas (tres al día y una o
dos meriendas).
Consideraciones generales
de la práctica de actividad física en el adulto mayor
El tiempo del adulto mayor debe ser bien ocupado, de manera
que permita su autorrealización, conjugada con sus necesidades de recreación y
diversión.
El hecho de poder practicar diferentes actividades proporciona
sentido al individuo, manteniendo interés y gozo por su existencia.
- La integración de ancianos a diferentes clubes, o grupos
de amigos permiten discutir las posibilidades sobre el “dónde y el cuándo” de
las reuniones para realizar ejercicio.
- Las condiciones fisiológicas, psicológicas, biológicas y
físicas de cada ser humano son totalmente individuales. Por ello, siempre se
debe consultar con un médico y un especialista en el campo de la Educación
Física y la recreación antes de iniciar un programa de actividad física.
- El propósito de la actividad física en adultos mayores,
nunca debe estar orientado hacia la competencia, sino, al bienestar físico, la
autoconfianza, y un poco más de independencia de sus actividades motoras.
- La variabilidad debe ser parte de las rutinas de manera
que no caigan en monotonía y por lo tanto se pierda el interés por el mismo.
- Lo ideal es practicarlo de 3 a 5 veces por semana, en
sesiones de 25 a 45 minutos.
- Se debe ir siempre de menos a más, de lo más simple a lo
más complejo, de lo fácil a lo difícil, pero siempre gradualmente.
- Se debe tener el adecuado descanso, la recuperación del
cuerpo después de un ejercicio es muy importante.
- El programa debe estar orientado al aerobismo, (caminata,
trote, natación, danza aeróbica de bajo impacto, bailes) entre otros, y con
mucho cuidado el entrenamiento de fuerza, (fortalecimiento)
LA PARTICIPACIÓN DEL PSICÓLOGO EN LA ATENCIÓN A LA SALUD DEL ADULTO MAYOR
Para enfrentar los problemas de la vejez, se hace necesaria
la participación de un equipo multidisciplinario formado por médicos geriatras
y gerontólogos, psicólogos, enfermeras y trabajadores sociales, entre otros. De
manera particular, el psicólogo tiene una función importante en el equipo
gerontológico: se ha convertido en una herramienta esencial en la atención del
adulto mayor dado que en los últimos años las investigaciones clínicas demuestran
que en ese grupo de edad las enfermedades mentales tienen una prevalencia del
40 al 45%, estadística que incluye toda una gama de problemas psicogeriátricos reversibles
e irreversibles.
Una de las transformaciones que experimenta el organismo
humano en la última etapa de la vida es un cambio en sus funciones mentales. El
tratamiento y prevención de tales padecimientos es una de las tantas funciones
que el psicólogo puede desempeñar en el cuidado de la salud de las personas de
la tercera edad.
El psicólogo y el
adulto mayor hospitalizado
El psicólogo ofrece un dispositivo de escucha, facilitando
así el hablar del paciente, quien irá reconociendo la operatividad del
lenguaje, así como el hecho de que puede tomar distancia con respecto de su
enfermedad. Se le invitará a que relate su historia, y allí se desplazarán las
modalidades vinculares con sus familiares y parejas, sus posibilidades para
resolver conflictos, mecanismos de defensa, pérdidas y ganancias, alegrías y
tristezas, sueños y fantasías, olvidos y recuerdos; en fin, se logra que se vea
a sí mismo como a una persona y no como a una enfermedad. A través de las
sucesivas entrevistas, se hallará a un sujeto que construye en el presente su
historia, ya que muchos viejos acceden por primera vez al psicólogo, por lo que
será necesario explicarles claramente cuál es la función de éste.
Además de las entrevistas, el psicólogo puede utilizar otras
herramientas diagnósticas para evaluar el nivel cognitivo, emocional y hasta
físico en cuanto a las actividades que es capaz de hacer por sí mismo del
adulto mayor hospitalizado, aplicando determinadas pruebas. Ya aplicadas,
resulta interesante evaluar los resultados obtenidos en una primera
administración con respecto a una posterior, e investigar qué variables
intervinieron para la modificación, si es el caso, de los resultados.
El psicólogo y el
adulto mayor institucionalizado
La mayor parte de las personas mayores no desea vivir en
instituciones; con frecuencia consideran que vivir allí es un abierto rechazo por
parte de sus hijos, y éstos llevan ahí a sus padres disculpándose al hacerlo y
con grandes sentimientos de culpa. Sin embargo, debido a las necesidades de la
persona mayor o a las circunstancias de la familia, tal ubicación parece ser en
ocasiones la única solución.
La labor del psicólogo en un asilo resulta indispensable,
pues no sólo consiste en atender las necesidades emocionales, afectivas y terapéuticas
de los senectos residentes, sino también de impartir a todo el personal que
allí labora los conocimientos referentes a las relaciones humanas para que
conviva con esos pacientes y les ofrezca no sólo una atención física sino
también emocional, pues suele suceder que labore en estos sitios personal no
capacitado que puede abusar o maltratar al paciente.
El psicólogo y su
labor con adultos mayores asociados
En los últimos años, las personas de la tercera edad ya sea
por iniciativa propia o mediante programas institucionales se han agrupado en
asociaciones de jubilados, clubes, grupos de barrio y otros; cada uno de tales
grupos funciona de acuerdo a políticas establecidas en parte por sus mismos
miembros y en parte por las instituciones a las que pertenecen, pero coinciden
en un objetivo principal, que es elevar la calidad de vida de sus integrantes.
El psicólogo debe hacerles reflexionar acerca de que la edad
de la jubilación, que para muchos suena amenazante, no es una edad estéril; que
es una edad de realización, de productividad, de fecundidad artística, de
cumplimiento de aspiraciones que posiblemente nunca se pudieron llevar a cabo;
que es una edad de libertad para desligarse de muchas cosas y compromisos que
impedían la autorrealización, y que es una edad de retos.
El psicólogo y la
atención individual a personas de la tercera edad
Con frecuencia, el psicólogo atiende a las personas mayores
en forma individual a través de un tratamiento psicológico o de psicoterapia. A
menudo, para entender mejor al paciente y para que éste se entienda mejor, es
bueno hacer una revisión de su vida. Este proceso de recordar es comúnmente
acompañado por la reaparición de conflictos no resueltos, y es aquí donde el
psicólogo reconocerá el efecto de problemas anteriores que han persistido y que
se manifiestan a través del estrés provocado por el envejecer.
Como parte de la tarea del psicólogo, es necesario que trate
de manera particular la presencia de los síntomas depresivos, que suelen ser
muy frecuentes en esta etapa de la vida; de hecho, se observan en los senectos
cuadros clínicos de angustia y depresión. El psicólogo puede enseñar técnicas
del relajamiento que producen muy buenos resultados en aquellas personas que
padecen depresión, ansiedad, estrés, hipertensión arterial, diabetes y otros.
El psicólogo y la
atención primaria de la salud física y mental en la tercera edad
Es tarea del psicólogo acompañar el planeamiento estratégico
del proceso de envejecimiento revirtiendo los prejuicios que actúan como
inhibidores para el logro de la identidad personal y como barreras en todo el
espectro social, que incluye además al propio adulto mayor y a los
profesionales que lo tratan; así, los planes de prevención deben responder a
las necesidades sentidas por la población a la que se desea llegar, conforme a
sus realidades y características psicológicas, sociales y geográficas; es
decir, atendiendo a su perfil epidemiológico. Se estima que la obra social
debería guiar las acciones de promoción y prevención de la salud, incluyendo más
prestaciones (incremento vertical) y cubriendo a más personas (incremento
horizontal), aumentando de esta manera la cobertura asistencial.
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