domingo, 6 de octubre de 2013

LA PARTICIPACIÓN DEL PSICÓLOGO EN LA ATENCIÓN A LA SALUD DEL ADULTO MAYOR


 



 
 
 
 
Para enfrentar los problemas de la vejez, se hace necesaria la participación de un equipo multidisciplinario formado por médicos geriatras y gerontólogos, psicólogos, enfermeras y trabajadores sociales, entre otros. De manera particular, el psicólogo tiene una función importante en el equipo gerontológico: se ha convertido en una herramienta esencial en la atención del adulto mayor dado que en los últimos años las investigaciones clínicas demuestran que en ese grupo de edad las enfermedades mentales tienen una prevalencia del 40 al 45%, estadística que incluye toda una gama de problemas psicogeriátricos reversibles e irreversibles.

Una de las transformaciones que experimenta el organismo humano en la última etapa de la vida es un cambio en sus funciones mentales. El tratamiento y prevención de tales padecimientos es una de las tantas funciones que el psicólogo puede desempeñar en el cuidado de la salud de las personas de la tercera edad.

El psicólogo y el adulto mayor hospitalizado

El psicólogo ofrece un dispositivo de escucha, facilitando así el hablar del paciente, quien irá reconociendo la operatividad del lenguaje, así como el hecho de que puede tomar distancia con respecto de su enfermedad. Se le invitará a que relate su historia, y allí se desplazarán las modalidades vinculares con sus familiares y parejas, sus posibilidades para resolver conflictos, mecanismos de defensa, pérdidas y ganancias, alegrías y tristezas, sueños y fantasías, olvidos y recuerdos; en fin, se logra que se vea a sí mismo como a una persona y no como a una enfermedad. A través de las sucesivas entrevistas, se hallará a un sujeto que construye en el presente su historia, ya que muchos viejos acceden por primera vez al psicólogo, por lo que será necesario explicarles claramente cuál es la función de éste.

Además de las entrevistas, el psicólogo puede utilizar otras herramientas diagnósticas para evaluar el nivel cognitivo, emocional y hasta físico en cuanto a las actividades que es capaz de hacer por sí mismo del adulto mayor hospitalizado, aplicando determinadas pruebas. Ya aplicadas, resulta interesante evaluar los resultados obtenidos en una primera administración con respecto a una posterior, e investigar qué variables intervinieron para la modificación, si es el caso, de los resultados.

El psicólogo y el adulto mayor institucionalizado

La mayor parte de las personas mayores no desea vivir en instituciones; con frecuencia consideran que vivir allí es un abierto rechazo por parte de sus hijos, y éstos llevan ahí a sus padres disculpándose al hacerlo y con grandes sentimientos de culpa. Sin embargo, debido a las necesidades de la persona mayor o a las circunstancias de la familia, tal ubicación parece ser en ocasiones la única solución.

La labor del psicólogo en un asilo resulta indispensable, pues no sólo consiste en atender las necesidades emocionales, afectivas y terapéuticas de los senectos residentes, sino también de impartir a todo el personal que allí labora los conocimientos referentes a las relaciones humanas para que conviva con esos pacientes y les ofrezca no sólo una atención física sino también emocional, pues suele suceder que labore en estos sitios personal no capacitado que puede abusar o maltratar al paciente.

El psicólogo y su labor con adultos mayores asociados

En los últimos años, las personas de la tercera edad ya sea por iniciativa propia o mediante programas institucionales se han agrupado en asociaciones de jubilados, clubes, grupos de barrio y otros; cada uno de tales grupos funciona de acuerdo a políticas establecidas en parte por sus mismos miembros y en parte por las instituciones a las que pertenecen, pero coinciden en un objetivo principal, que es elevar la calidad de vida de sus integrantes.

El psicólogo debe hacerles reflexionar acerca de que la edad de la jubilación, que para muchos suena amenazante, no es una edad estéril; que es una edad de realización, de productividad, de fecundidad artística, de cumplimiento de aspiraciones que posiblemente nunca se pudieron llevar a cabo; que es una edad de libertad para desligarse de muchas cosas y compromisos que impedían la autorrealización, y que es una edad de retos.

El psicólogo y la atención individual a personas de la tercera edad

Con frecuencia, el psicólogo atiende a las personas mayores en forma individual a través de un tratamiento psicológico o de psicoterapia. A menudo, para entender mejor al paciente y para que éste se entienda mejor, es bueno hacer una revisión de su vida. Este proceso de recordar es comúnmente acompañado por la reaparición de conflictos no resueltos, y es aquí donde el psicólogo reconocerá el efecto de problemas anteriores que han persistido y que se manifiestan a través del estrés provocado por el envejecer.

Como parte de la tarea del psicólogo, es necesario que trate de manera particular la presencia de los síntomas depresivos, que suelen ser muy frecuentes en esta etapa de la vida; de hecho, se observan en los senectos cuadros clínicos de angustia y depresión. El psicólogo puede enseñar técnicas del relajamiento que producen muy buenos resultados en aquellas personas que padecen depresión, ansiedad, estrés, hipertensión arterial, diabetes y otros.

El psicólogo y la atención primaria de la salud física y mental en la tercera edad

Es tarea del psicólogo acompañar el planeamiento estratégico del proceso de envejecimiento revirtiendo los prejuicios que actúan como inhibidores para el logro de la identidad personal y como barreras en todo el espectro social, que incluye además al propio adulto mayor y a los profesionales que lo tratan; así, los planes de prevención deben responder a las necesidades sentidas por la población a la que se desea llegar, conforme a sus realidades y características psicológicas, sociales y geográficas; es decir, atendiendo a su perfil epidemiológico. Se estima que la obra social debería guiar las acciones de promoción y prevención de la salud, incluyendo más prestaciones (incremento vertical) y cubriendo a más personas (incremento horizontal), aumentando de esta manera la cobertura asistencial.

Para mayor información:

 

1 comentario:

  1. La labor del psicólogo para con los adultos mayores en esencial en todo aspecto, me gustaría mucho que este sea reconocido mas en nuestro país para ello hay que seguir trabajando mas. Buen post.

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